Quien fuese.
Eran bonitos sus labios,
con ese cigarrillo entre ellos ,
quien fuese ese cigarrillo ,
Quien fuese él.
Quien fuese el humo que se le escapaba calada tras calada ,
el que recorría por dentro de su cuerpo e infestaba sus pulmones negros .
Quien fuese el domador de su pelo ,
que nadie consiguió domar .
Quien fuese dueño de esa mirada perdida ,
De esos ojitos rojos pidiendo su dosis diaria de locura .
Estaba loca ,
Volvía loca a la gente ,
Revolucionaba corazones sin querer .
Te tocaba y sentías un escalofrío que te recorria toda la columna ,
Te abrazaba y sentías un oasis en el corazón ,
Te faltaba el aliento , cada vez que te suspiraba al oído.
Y sus susurros …
De esos que erizan la piel ,
Dicen que son cantos de ángeles encerrados en el cuerpo del pecado .
Parece mentira que ,
Con solo una sonrisa echaba un maleficio ,
El tan forzoso vicio ,
De ser humo.
Quien fuese humo.
Poesía original de Cardio.
