Desde la otra ventana.

Retiene su llanto un inocente cuando sabe que todo esta perdido,
                                   recuerdo que en esta vida nadie dice nada,
en las calles los autos transitan,
la gente va, viene,
las ventanas podrían contarnos secretos
por eso permanecen cerradas,
todos callan, solo murmuran,
pero detrás de las paredes las cobijas asfixian.

Poesía original de Monica Olivares.

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