Invasión de espacios.

Siento pasos diminutos en mis costillas, camina el silencio entre mis muslos, estamos para olvidar el dolor en esta noche lluviosa, pero entre el dolor y el silencio hay un largo camino amargo, lleno de púas que construimos para protegernos del amor, aun así permanecemos en movimiento, nadie se detiene, solo aceleramos la respiración, en una hora el ciclo seguirá su curso, la habitación semi desordenada y dos cuerpos vacíos llenos de placer olvidando el encuentro.

Prosa poética original de Mónica Olivares.

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