No quiero evaluaciones baratas que me susurren al oído que tan bueno soy.
No quiero aplausos insinceros por acciones hechas bajo obligaciones incoherentes.
No quiero palabras las que expresar para que puedan tener una vaga idea de mis pensamientos.
No quiero ojos para ver comportamientos absurdos de personas que he aprendido a querer.
No quiero personas a mi alrededor que me quiten las ganas de vivir.
No quiero música que rebote en mis tímpanos, una y otra vez, para entregarme una falsa sensación de felicidad.
No quiero la sensatez para comprender los problemas que malignos cantan en coro dentro mi cabeza.
No necesito, no quiero, en absoluto nada.
Si me ves, déjame tirado en mi propia grosería y ve lo más lejos que puedas.
Y allí, en ese instante de total fulgor, miro mi madre con ojos vacíos y le pregunto con voz estremecedora.
-¿Por qué? ¿Acaso no era mejor fusilarme al nacer?
Poesía original de Nix Nebuloyevskj.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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