Odiarte para quererte,
me dijiste aquel miércoles de noviembre.
No considero que ese sea el camino.
Y que ciego soy.
Y que torpe soy.
Y que enamorado estoy.

No, esta vez sí nos despedimos,
he traicionado mis ideales,
a mi amor propio.
— ¿Cómo para qué?                              ¿Y para quien? —

Dos,
esa era la clave
yo estaba, pero tú,
desapareces,
y vuelves,
como un gato callejero, después
de haber cazado algunas ratas.
Y te recibo con los brazos abiertos,
para descansar
de mi mismo.

Y es que no basta con ser honesto.
Y es que a veces temo no encontrar un amor correspondido.
Y es que a tú lado, yo, no era yo.                             

Ven,
llámame, búscame, extráñame,
para despreciarte,
para vengarme,
para desahogarme.
Y así, poder arrancarme del pecho,
este dolorcito pendejo.
Y así, tú sentirás,
lo que yo tanto recibo de ti.

Hoy desaparezco,
para encontrarme.
Hoy desaparezco,
para ser libre.
—  Y el cielo llora mientras escribo este poema.                                                                     La naturaleza sabe de mi dolor, de nuestra despedida —

Desaparece de una vez por todas Pablo.
Desaparece conmigo.
Desaparece cachorro hijueputa.

“Desaparecer”, Arturo Sosa.
(via arturpepper)

Poesía original de Arturo Sosa.

Deja un comentario