Los labios.
Los podría besar, morder, lamer, saborear pero no hay nada como verlos moverse
cuando hablan, cuando se expresan de una manera que ninguna otra parte del
cuerpo puede.
Me gusta en
especial cuando las personas pasan su lengua por ellos, cuando los muerden ya
sea por nervios o porque te intentan seducir, cuando los fruncen al pensar o al
enojarse, cuando se estiran al sonreír o crean muecas de dolor al llorar.
Me encantan
los labios, no solo porque me gustaría besarlos.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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