Mis párpados siguen despiertos por el alcohol
Esto no acaba: mi pasión a lo etílico se torna en un sinfín hacia el olvido de historias atorrantes aturdidas para mi cerebro
Creéme cuando digo que vivo donde El Diablo -o Dios- mata a cientos de personas al mes… pero al no creer se torna el espejismo: es la realidad. No hay dioses ni ángeles.
Esta oscuro a mi alrededor -mis párpados despiertos- mi musa al frente descansando, mi fiel al alma también , y yo aquí, alcoholizado con el insomnio.
Escribo sin sentido por no poder leer. Inconscientemente mis dedos se mueven al azar de las palabras y la noche me acompaña, la lunas y las estrellas marcadas en cada huella.
A el hipócrita le deseo la peor pesadilla
A mi amada: todo mi amor, letra, música, película, obra, poema, sentidos, fantasías, logros -junto a ella-, y todo, del to al do.
A mi fiel: todo mi amor, letra, música, película, obra, poema, sentidos, fantasías y todo, logros -junto a él-, del to al do.
A mi familia: todo mi amor, letra, música, película, obra, poema, sentidos, fantasías y todo, del to al do.
Esto es por amor a la literatura, y más específico, al amor, poesía y mis más fieles acompañantes.
Cada palabra es amor
Cada dicho es poesía
Cada pensamiento un cuento
Cada amor una locura
Cada locura un amor
Cada amor, todo amor.
Poema original de Gabriel Costa, Venezuela.
