Quiero una cerveza helada, y la quiero tomar contigo kor, porque eres mi mejor amigo, no quiero salir a encontrar otros mejores, peores, más generosos o más borrachos y sé que necesito amigos ajenos a esto, necesito un día coger el teléfono y tener ganas de marcarle a alguien más, pero hasta que ese día llegue disfrutaré sabiendo que eres mi llamada más importante en el día.
Me preocupa el futuro kor y la verdad es que tengo miedo, un día solo desperté y lo supe: soy mortal y tú también y venga a saber dios por lo que tendremos que pasar, pero yo la paso mejor desde que eres parte de mi vida. Sé que no entiendes cuando todo el miedo se junta y me flagela mientras me agranda y me achica en la ducha, yo tampoco lo entiendo y daría lo que fuera por no tenerlo, es más desagradable para mí que para ti y yo te amo y quiero ser una viejita valiente y no una viejita nerviosa como tú dices que voy a ser, quiero envejecer contigo vez, al menos hoy lo quiero y probablemente mañana también lo quiera.
Estoy harta de pelear, estoy harta de tener la razón, estoy harta de hacerte daño. Y estoy hablando por mí, porque no puedo darme el lujo de querer transcribir tu pensamiento solo para darme el placer de saberme amada. Te amo kor, con todas tus imperfecciones y tu genio de mierda y te amo en solitario, porque así me ames tú a mí, cada uno ama a su manera. La cosa es ser los dos felices y poder tomar una cerveza sin pelear, antes de pensar en la vejez no?
La cosa es no pensar.
Diario personal – 17 de julio – Joyce Rodriguez
(via bebitadecolor)
Prosa original de Joyce Rodriguez.
