La palabra tristeza originalmente significaba plenitud, ser llenado hasta el desborde de la intensidad de la experiencia.
El ser miserable hasta el desborde era una inmensidad de experiencia.
No se trata de desesperación,
o de distracción…
O de controlar el como se supone deberías de sentir.
Se trata de la consciencia total, de establecer el enfoque al infinito y absorberlo todo: el júbilo y el dolor, todo al mismo tiempo, sentir el mundo tal como es y el mundo como debería de ser, lo desconocido y lo incognoscible.
La cercanía
y distancia
y confianza
y el pasar del tiempo
y todos los que te rodean, que también están cursando por lo mismo.
Los romanos lo llamaban Lacrimae Rerum, las lágrimas de las cosas;
Yo las llamo dolencias oscuras.
Por John Koenig.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
Ver todas las entradas de Cadaveres