Hoy en día las personas viven en una batalla constante
y sin darse cuenta se van perdiendo a sí mismos.
Lo van perdiendo todo.
No hay nada a salvo.
Todos tenemos dos espadas: lo que fuimos y lo que somos ahora.
Vosotros luchad con la que queráis,
pero yo guardo ambas ya que sé
que sin una no hay otra y no sabría pelear.
Es cierto, soy una guerrera en ésto de la vida
pero no participo en vuestra guerra.
No, no seré ninguna fugitiva,
porque no saldré huyendo.
Yo ya estoy en paz.
Ya luché lo que tuve que luchar
para conseguir la calma dentro de mi pecho.
Así que no me vengáis ahora con historias
para que acabe luchando en vuestras movidas.
¿Qué os hace pensar que disfruto al estar al borde del precipicio?
Daos media vuelta y dejadme con mi vida.
Alejaos de mí,
que mi león ruge y no tiene miedo de atacar.
Poesía original de Alba María González.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
Ver todas las entradas de Cadaveres