Si yo te contara las veces en que he querido retroceder el tiempo, retroceder en ese momento, en esa decisión. En esa decisión que hasta el día de hoy me estoy arrepintiendo…
Arrepintiéndome de ti, de tu sonrisa sanadora, de aquellos brazos que me transmitían una calidez y una paz tan grande como para detener a todos mis tormentos, todos mis miedos.
Arrepintiéndome de esos besos tan eternos y a la vez tan efímeros, que me pintaban un universo de felicidad, de que las cosas iban a salir como en los cuentos de hadas.
A veces quisiera volver el tiempo atrás, el mundo real me asusta… y mucho.
No es como lo imaginamos juntos, tan perfecto y tan ameno.
Me siento débil, estática y sin ninguna gota de confianza, vacía 
No solo te llevaste mi corazón, te llevaste mis sueños, mi sonrisa, mi fortaleza se hizo tan frágil que cualquiera la podría derribar. Te llevaste mi vida.
Aun espero el día en que el destino se apiade de mi alma y te ponga al otro lado de la calle y me devuelvas todo aquello que te llevaste.
Sé que es inútil… pero tu recuerdo es lo único que me dejaste y que aún me mantiene con vida.

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