Soy aquél que todos oyen
pero nadie escucha;
el que no molesta
pero tampoco es necesario;
el que tiene mil conocidos a su lado,
pero ningún amigo cerca;
el que escribe cosas raras de la luna;
el nombre que a veces aparece
entre dos conversaciones,
pero que se desvanece de sus lenguas
como un crujido seco en el otoño
cuando hay algo mejor de lo que hablar.
Quizá sea por la falta de carisma;
o porque jamás miro a los ojos
cuando hablo,
y se sientan despreciados;
o porque soy difícil;
o porque digo lo que pienso;
o porque soy un huracán
que a veces no se tiene en pie;
o porque para echar raíces
quizá me enrede demasiado entre sus piernas…
… O porque, a veces,
nadie me soporta…
… O porque a veces,
yo no les soporto.
Y vivo viéndoles vivir,
mirando a ratos hacia el suelo
y preguntándome cómo será
pensar en el pasado
y que los recuerdos sean reales;
y que tus amigos también lo hubieran sido;
y no tener que sembrar universos paralelos
para no sentirte mierda;
y no tener que esconderte debajo de la música o los libros
para sentirte una persona;
y no dudar de que alguna vez ella te amó…
… Y sentir que alguien recogerá tu zapato de cristal…
…A pesar de que seas transparente.
Poesía original de Eros Ignem
