Quise escribirte un poema largo, uno de esos en los que divago entre letras, embelleciendo con ellas lo que nunca logro decir con esta lengua porque ya sabes que se me lengua la traba.
Pasé unos cuantos minutos contemplando el papel y pensando en palabras bonitas, palabras profundas que escribirte y la verdad es que no pude.
Verás, siempre tuve miedo de un día despertar y no sentir ya nada, de perder mis palabras, de que escaparan de mí esas mariposas que revoloteaban en mis entrañas. Pero las cosas cambian y, en algún momento de este tiempo contigo, quiero que sepas que ya no temo abrirles la jaula.
Me has dado tantas cosas que incluso sin letras ni mariposas puedo ahora enseñarte, o mas bien recordarte, pues creo ya lo sabes por mis maneras de decirlo en silencio:
Mis manos buscando las tuyas en mi afán de romper la distancia, un beso en las mañanas seguido por mis intentos de levantarte a deshoras, mi incesante búsqueda de como lograr que me regales tu risa.
La cosa es que eres mi hogar, mi refugio, al que quiero ver después de cada hora que pasa sin estar a tu lado. Eres mi todo y, por lo menos durante el tiempo que me quede en este universo, se escapará de mi lengua, de perdida una vez cada hora, un “te amo”…
Como mariposas.
La jaula se ha abierto y han volado en busca tuya.
Lee M.S.
Poesía original de Lee M.S.
