Novilunio

 l. Soleil

En sus manos estaba impresa la estampa del trabajo duro, su piel, cambiante; dura, firme, la base perfecta de su camaleónica existencia. suspiraba pausadamente, tal como si el aire capturara las lineas del rostro de la joven, y la percibía como al ser mágico más perfecto de la tierra. Mientras ella con ojos vidriosos nadaba en los mares de la melancolía. 

 ll. Lune 

Ella, meditabunda, lacios cabellos y ego, impoluta, magnética; pensaba que era difícil poder amarlo, el miedo no la dejaba respirar; frenaba el vapor de las fantasías, el calor de los abrazos, el suspiro del mañana, el temblor en el alma eran los  estragos de las heridas viejas, no le permitían abrir la puerta nueva del destino. 

Prosa poética original de La Chica Laberinto

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