l. Soleil
En sus manos estaba impresa la estampa del trabajo duro, su piel, cambiante; dura, firme, la base perfecta de su camaleónica existencia. suspiraba pausadamente, tal como si el aire capturara las lineas del rostro de la joven, y la percibía como al ser mágico más perfecto de la tierra. Mientras ella con ojos vidriosos nadaba en los mares de la melancolía.
ll. Lune
Ella, meditabunda, lacios cabellos y ego, impoluta, magnética; pensaba que era difícil poder amarlo, el miedo no la dejaba respirar; frenaba el vapor de las fantasías, el calor de los abrazos, el suspiro del mañana, el temblor en el alma eran los estragos de las heridas viejas, no le permitían abrir la puerta nueva del destino.
Prosa poética original de La Chica Laberinto.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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