Hoy no me apetece un poema de amor o desamor;
no me apetece pensarte mejor de lo que eres,
no me apetece darte la importancia que perdiste.
Hoy me apetece evaporarme;
dejarme quemar por las estrellas;
sentir la lengua entumecida
por los suspiros desbordanates de un buen vino.
Hoy me apetece preguntarme
por qué me levanto a la mañana.
Hoy me apatece preguntarme
por qué aun no he matado a nadie
o por qué no me han matado a mí.
Hoy me apetece preguntarme
por qué no me quedo una semana
con música y buenos recuerdos debajo de las mantas;
por qué dejé de fumar
o por qué no bebo ni me drogo cada día
hasta que la luna con sabor a plomo
muera ahogada en mi garganta.
Aunque cada día soy más fuerte y optimista,
a veces no me puedo sacar
los rayos de invierno
de entre los dientes.
Poesía original de Eros Ignem.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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