Deja, cordero, la luz

Cuando la negrura te ciega y el silencio te ensordece
te arrastras como la serpiente que muerde mi carne,
agonizante en busca de un rayo de luz.

Huyes de la noche
que te atrapa en sus sábanas.

Te expone al silencio
que a tus pensamientos
da voz, recluidos y ocultos,
del olvido presos.

No busques la luz, pequeño cordero.
Deja a tu rebaño atrás
que te priva de libertad,
y duerme en la noche
que te quiere cuidar.

Poesía original de @ms-barb

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