Hace ya un tiempo, me encontré con un conocido en un centro comercial. Éste antes de preguntarme como estaba dijo “estás mas gorda”.
Nunca me vi a mi misma como una persona gorda, pero ese día me sentí como tal. La seguridad que poseia en ese momento se desvaneció, y cuando él se fue… yo ya solo quería refugiarme en mi habitación.
Estaba de compras y a partir de ese momento, la ropa dejó de gustarme; solo podía ver a una chica gorda en el espejo.
No se lo conté a muchas personas, solamente a dos. Ninguno me reconfortó lo necesario, entonces supuse que esta persona tenía razón. Tampoco tomé una decisión inmediata, a veces despertaba sintiéndome segura, fuerte y valiente… y a veces simplemente no me sentía nada ni nadie.
Ahora estoy mucho mas delgada de lo que estaba aquel día. Pero sigo sin sentirme suficiente.
Narración original por BMAR (@libroabiertobmar)
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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