Ahí en ese patio fúnebre y tétrico
Alguna vez hubo un jardín
Regado con las aguas de la ilusión
Sembradas las esperanzas
En todo el año, en cualquier temporadaCrecían imponentes flores de bellos colores De este cuidaba un centinela de rojo corazónNoble y sin malicia, cual si fuese otra flor.
Furtiva sombra en la noche entro
Una semilla pútrida planto y pronto enraizóSilenciosamente contaminó todo el Edén Quien de muerte enfermo y sucumbió.
Abyecto se volvió, ruin destino cruel
Las flores con lepra se deshicieron
Todas las hojas en cenizas se convirtieron
Por los suelos espinas con veneno surgieronY el centinela de antes rojo corazón Se ensombreció.
Clavose al piso con los ojos apagados e iracundos
El rojo en gris transmutó como piedra sin sabor
Seco y tétrico su corazón,
Todo en odio lo volvió.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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