Juego de Cadencias I

thatawkwardwhat:

Llegó el invierno tan rápido como pasa el otoño
de hojas que no caían,
hasta que cayeron,
precipítandose todas contra suelo
en frenética carrera por ver cuál conseguía morir primero.
Aterrado vi que al final todas morían
y aún queriendo no las enterré yo sino el invierno bajo un manto seco,
húmedo,
y gris.

Llegó también quien debiera llegar como llega el silencio,
con los labios firmes y austeros
que no regalan palabra.
Ni palabra de odio ni palabra de aprecio,
jamás palabra de amor.

Llegó así el amor al póstumo verso como llega la muerte,
al final siempre segura.
Segura, firme y seca.
Como el otoño, el invierno,
el beso,
el desengaño amoroso.
Amor siempre seguro,
amor siempre inconexo,
amor siempre pícaro,
amor,
amor.

Amor.

De tanto decirte, de tanto quererte,
de tanto huirte,
de tan y tanto juego azaroso, creí tenerte.
De tanto querer morir, ay amor,
paso otoños preguntando al frío tu nombre,
que de tan y tanto llamar olvidé cómo sonaba.

– Iñigo Rivera Gamundi –

Poesía original de @thatawkwardwhat

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