Desde el primer beso que nos dimos supe que iba a sufrir mucho por ti.
Aún después de la primera vez que me dejaste, supongo que no se puede ir contra la corriente. Y sí sufrí, mucho, como probablemente no vuelva a sufrir por nadie más y de verdad creía en lo más profundo de mi ser que nunca iba a poder salir con nadie más porque, aunque suene trillado, no podía dejar de pensar en ti.
Sin embargo, aquí estoy, un pequeño, rosado y muy pecoso salmón nadando río arriba, contra la corriente, contra ti y contra todos los pronósticos de que nunca iba a olvidarte.
Escribo esto con la esperanza de que nunca lo leas y si lo haces guárdalo en el baúl del olvido donde seguramente ya me has de tener.
Lizbeth Gallegos (@la-chica-de-las-gafas)
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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