Sólo otro texto sin título

Desde el primer beso que nos dimos supe que iba a sufrir mucho por ti.
Aún después de la primera vez que me dejaste, supongo que no se puede ir contra la corriente. Y sí sufrí, mucho, como probablemente no vuelva a sufrir por nadie más y de verdad creía en lo más profundo de mi ser que nunca iba a poder salir con nadie más porque, aunque suene trillado, no podía dejar de pensar en ti.
Sin embargo, aquí estoy, un pequeño, rosado y muy pecoso salmón nadando río arriba, contra la corriente, contra ti y contra todos los pronósticos de que nunca iba a olvidarte.
Escribo esto con la esperanza de que nunca lo leas y si lo haces guárdalo en el baúl del olvido donde seguramente ya me has de tener.

Lizbeth Gallegos (@la-chica-de-las-gafas)

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