Derlimvo.
Ustedes los que adoran e idolatran el juicio de algún pulgar anónimo sin cara ni conciencia, no comprenden el peso de una letra plasmada.
Nosotros, los que nos masacramos y usamos nuestra sangre para dibujar con precisión los ángulos y aristas de cada letra, comprendemos la agonía del artista.
Ustedes, lanzando metáforas recicladas tras el escudo de la innovación y el ingenio espontáneo, están lejos de entender lo que supone escribir genuinamente:
Despojarse de ropa, piel y huesos para ver qué queda al final.
Qué saben ustedes de una esencia si se cobijan de autoengaño, si a sus pies apilan los cumplidos que resaltan cualidades que recién se fabricaron.
Nosotros, los que nunca llegamos a ser lo suficientemente buenos, comprendemos que no existen parámetros, pero sí autenticidad.
Ustedes, que idiotamente reconocen al arte por sus números, en ventas, en admiradores, en espectadores y publicaciones
son todo aquello que existe y no existe en el mundo, todo, menos arte.
Prosa poética por @gomoryscamel
