Entre los ojos tenía dos lunas, dos lunas llenas, dos lunas que alumbraban la vida de cualquiera. Sus lunares eran constelaciones que entre sí formaban magia universal. Con las manos construía horizontes, futuros difuminados, pintaba atardeceres. Entre los brazos guardaba esperanza y vida y abrigaba unas ganas indelebles de ser amada. Sus pestañas formaban huracanes que derrumbaban querellas enteras y movía mares solo con su aliento. Tenía entre los labios la canción que a nadie incomodaba, la música más bonita. Dibujaba con su boca una sonrisa que dejaba al descubierto cada uno de sus dientes, que ante la oscuridad brillaban como nada y siéndolo todo, se llevaba al hablar cada posibilidad de encontrar a alguien con la mente más linda, más llena de luz, tan misteriosa y grande como el universo mismo, ese universo que brillaba con ella.

Poesía original de @alexterieurdelarealite

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