Intenté arrancarme las tripas
A veces, las cosas no tienen explicación, y eso nadie me lo explicó.
No sé si me explico; he crecido rodeada de “nada es casualidad” y “todo ocurre por una razón”.
Pero hace tiempo que he asumido los caprichos del destino, y no es que esté todo escrito, sí que existe lo fortuito.
Lo que nadie me había contado, es que aún con precisión cirujana, hay partes de uno mismo inexplorables, inexplicables, inoperables.
No hay diagnóstico a lo que yo atribuía a la locura. Hay una caja negra en la que entran ideas y salen decisiones.
Ni conozco el proceso ni sé cuánto dura. Nadie me explicó la angustia que provoca el no saberte.
Ya me he abierto en canal tantas veces para encontrar un supuesto tumor que forma tan parte de mí misma como cualquier otro órgano,
Que empeñada en extirparlo, con labor de costurera, he tenido que ir cosiendo heridas por cortar donde no era.
Nadie me lo explicó porque lo obvio no requiere explicación.
No sé si me explico; es obvio que soy como soy, no hay más.
Siempre he visto patología en lo que es parte de mi identidad. Y sin negar mi parte enferma, que la hay…
Saco la bandera blanca ante esta caja negra, y si de verdad yo tengo un sino, pues que sea lo que él quiera.
Poesía original de @basuraldeexplicaciones
