Quizás si podrías vivir sin su presencia:
sin amaneceres entrelazados entre piernas y brazos,
noches solitarias buscando perder la cabeza entre luces parpadeantes y líquidos nebulosos,
con cada día diluyéndose en el siguiente y en el siguiente y en el siguiente…
Quizás podrías intentarlo,
pero la verdad es que tu corazón quedaría destrozado
y se alojaría permanentemente un grito en tu garganta
y la sal en tus pestañas
y el insomnio en tu cama
y un recuerdo turbio de la felicidad en tu memoria.
Puedes decirle esto, que la cosa es que aunque quizás pudieras lograrlo,
la verdad es que prefieres no hacerlo
porque su presencia trae consigo soles y lunas y estrellas
y reemplaza los gritos con risas
y la monotonía del día a día con un revoloteo de mariposas en el pecho y estómago.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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