Dame del veneno de tu boca, muerdeme la piel que el dolor es dulce, no me des paz, adéntrate a mi alma, suspirame en la sangre, no me dejes respirar, que esto es tan poco de lo que quiero de ti, amame con la violenta ternura de tus manos, ahogame en tu cruel y hambriento aliento, has que pida por más.

Marcella

Prosa poética original de @mezcalina-en-los-labios

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