BÓVEDA CELESTE

¡Oh hermanos! No sé qué sería de mi existir si no estuvieran presentes en mi vida esos seres divinos provenientes del espacio exterior; esos seres con fuerza descomunal capaces de iniciar y terminar guerras con simples miradas; esos seres con más poder que el mismo rayo, con más calor que el mismo sol, con más frialdad que el mismo invierno y más firmes que la misma tierra; esos seres poseedores de la más grande estética desenfadada en sus cuerpos terrenales; esos seres que llevan, en un pequeño pedazo de papel color rojo doblado en el pecho, la etiqueta de “mujer”.

Dicen que las mujeres vienen de Venus y los hombres de Marte.

¿Es acaso por lo que esos dioses representan?

Porque de ser así, los hombres deberíamos venir de Mercurio, como simples mensajeros que deambulan de aquí para allá. En cambio, las mujeres deberían ser tanto de Venus como de Marte, como diosas del amor y de la guerra ya que dentro de cada una se encuentra esa dualidad tan interesante.

Como mortales, ellas encarnan las virtudes de los mismos dioses, pero eso, la carne, es lo que vuelve débil al ser humano; el hombre es débil a sí mismo, por más cualidades divinas que posea.

A veces me refiero a mí mismo como un dios en todos los aspectos, pero ante las pasiones terrenales, sucumbo como cualquier simple mortal.

Esa debilidad terrenal fue la que tomó posesión de nuestros cuerpos anoche, después de apagar las luces de la habitación. Sabía que ella no es del tipo de mujer que se deja llevar por el momento, aunque no voy a negar que ella misma enviaba mi mano a su entrepierna, mientras se movía de adelante hacia atrás, mientras nuestros labios se anudaban, mientras sentíamos la cálida respiración agitada del otro.

Sin que me diera cuenta tomó prisioneros mis labios con tal fuerza que los sentí desprenderse de mi rostro aunque en realidad eso no sucediera, se trató de un dolor tan placentero que me llenó de vitalidad y me dejó con ansias de más, pero cuando me di cuenta, ya me encontraba debajo de la bóveda celeste, bajo el universo mismo, recordando la silueta de la luna.

Conforme estas letras surgen, también nacen un sinfín de recuerdos de la noche pasada, pero a la vez, un sinfín de historias alternas se desarrollan en mi mente: ¿Qué habría pasado si hubiera podido hacer esto? ¿Qué hubiera sucedido si ella hacía aquello? ¿Qué hubiera sucedido si ella no fuera tan abnegada y yo tan egoísta?

Tal vez nuestros labios nunca se hubieran encariñado; tal vez nunca hubiésemos probado el manjar divino de la creación; tal vez nunca hubiéramos estrechado nuestras manos mientras, entrelazando los dedos, acariciábamos con el pulgar el dedo índice del otro; tal vez nunca nos habríamos visto a los ojos, tal vez nunca nos hubiéramos conocido.

Ahora, mujer abnegada inscrita en la bóveda celeste, espero no volver a acercar mis labios a los suyos sin que éstos sean secuestrados de la forma más dolorosa. Aunque, si le aterra bailar en una pesadilla, respetaré su decisión después de una pequeña gratificación.

Me duele morder mi labio inferior…

Prosa poética original de Jorge Zain Portilla.

Bocas

¿Dónde
empieza la boca?
¿en el beso?
¿en el insulto?
¿en el mordisco?
¿en el grito?
¿en el bostezo?
¿en la sonrisa?
¿en el silbo?
¿en la amenaza?
¿en el gemido?
Que le quede bien claro
donde acaba tu boca
ahí empieza la mía.
Por Mario Benedetti

Fusión

Raro el día, no era ayer, tampoco mañana, solo era jueves, un sol nuevo brillante sorprendía, encandilando pájaros que con cantos alegres y alas nuevas iniciaban su partida, volando bajo pero contento, no hay para que volar sin aliento – dijo el ancestro; hay cosas que hacer y es el tiempo correcto. Escuchando sus palabras me convenzo que los pájaros tienen 7 vidas y que al ancestro le quedan muchos vuelos. Por otro lado el nuevo día hizo descansar al gato, dormir hasta tarde era su anhelo, los últimos días conoció al filo la mañana, cansado por la poca costumbre era el día perfecto para dormir sin mañas, despertó goloso, tranquilo y sin apuro,pero se acordó que tenía viajar al lugar donde zarpan los sueños, a jugar con ratas sin veneno y gatos contentos, perros callejeros y guías del vuelo; -a todo esto queda poco tiempo y ya salen los buses de mar, así que seré breve con este pensamiento-. El ave en la rama, el gato en la cama miraron  el ayer y el mañana que extrañamente estaban en la misma dirección, siguieron mirando hasta tal punto que sus miradas se cruzaron, con el corazón extraño chocaron,con una explosión de luz buena se cegaron, sus cabezas se soltaron y se fusionaron. Ahora entiendo por que me siento contento sin ver claramente lo que tengo, solo se que lo tengo y que es verdadero, que hay que luchar como un guerrero, buscando equilibrio en los cimientos,encontrando paz en los pensamientos, liberando amor en cada abrazo y beso, y mas importante aun creyéndose el cuento pero lo que mas que me tiene mas contento es que por fin entiendo por que tengo cola, dos alas y un pensamiento.

Narración original de Patijlslesda.

THE END.

Una tarde fría. Me encuentro en una casa total mente vacía y una mesa grande en donde al frente se encuentra una ventana; puedo observar un cielo completamente nublado y gris, pareciera que el mundo siente mi dolor y el clima me comprende un poco, a mi derecha se encuentra el reproductor de música reproduciendo You & I de John Legend.
Me ayudaría un café, pero me da pereza prepararlo, me animaría un helado, me sanaría unas caricias. 

¿Desde cuándo me convertí en esta persona? La vida fue tan difícil y en ocasiones llegué a caer muy bajo, sin embargo, sacaba fuerzas de algún lugar y me levantaba de nuevo, pero así fueron derrotas, tras derrotas, ¿Desde cuándo me marchité?, ¿Acaso fue en el momento en que empecé a guardar mis sentimientos y no pensar en ellos?, No pensar realmente me ayudaba, no me juzguen, el dolor era insoportable cada día y lo que me ayudaba era no pensar ni sentir, quizá reprimir tanto dolor me fue marchitando poco a poco, la verdad no lo sé.

Empieza a sonar el cielo, son unos truenos realmente fuertes y en ocasiones me asustan un poco… Acto seguido empieza a llover y yo lentamente me dejo derrumbar con pequeños gemidos reprimidos y lagrimas calientes empiezan a bajar por mis mejillas, mi cuerpo está temblando y ya no me importa guardar más el dolor, tengo que dejarlo salir de alguna manera, porque ya no aguanto esta pesadez en mi pecho.

Actúo como una maniática, gritando y golpeando la mesa con las palmas de mis manos, en mi cabeza sólo hay una pregunta: ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¡¿POR QUÉ?! 
Dejo caer mi cabeza en la mesa, mientras las notas de Love Will Remember inundan el lugar, cada letra de esa canción son como pequeñas puñaladas en mi corazón y simplemente no es justo, y lloro, lloro y lloro…

Lloro por un amor reprimido, lloro por esta maldita soledad, lloro por lo idiota que soy, lloro por todo el daño que he causado y que me han causado, lloro por la distancia, lloro por los recuerdos, lloro por él, pero no me atrevo a pensar en ello porque duele, maldita sea, duele como el infierno y esa es la razón por la que ya no puedo salir de aquí, de este lugar oscuro, mis días han sido una constante tormenta y ya siquiera puedo sonreír. Regreso a llorar desconsoladamente.

¡Joder! Llorar no me ayuda, pensar en el dolor no me ayuda, intentar avanzar no me ayuda, ¿Qué es lo que necesito? Mi corazón me grita fervientemente: Él, él, él, él. Ya no lo soporto más, su ausencia en mi vida, la detesto, detesto toda esta mierda, todo el daño que nos he causado, todo el sufrimiento, es mi culpa, todo es mi culpa….

Despierto y todo está oscuro, no sé en dónde estoy, lo último que recuerdo es la manera en que lloré y los sentimientos que dejé salir, las preguntas sin respuestas (como siempre) y el dolor que no va a desaparecer. Me resigno (de nuevo) es lo único que me queda la resignación. 
Voy reaccionando de a poco y me doy cuenta que estoy en una habitación, huele bastante bien y siento que ya he estado aquí, el aroma que inunda la habitación es embriagador, me trae recuerdos de hace unos dos años atrás, para ser más específica me encuentro en una cama grande, por alguna razón sé que a mi izquierda hay una mesita de noche con una lampara y la enciendo, el lugar se ilumina solo un poco con la luz amarilla algo tenue.

Reconozco el lugar, ya he estado aquí antes y como ya lo mencione, dos años atrás, mi corazón empieza a palpitar muy fuertemente y miro el reloj que está al mi lado derecho: 2:10 A.M.
¿Qué mierda?, ¿Cuándo llegue aquí? Hace unas horas estaba en mi apartamento y ahora estoy en otro lugar de la nada, me levanto, el sonido de una guitarra muy suave logro escuchar, ha de ser del cuarto de música en el segundo piso. Salgo de la cama algo apurada y voy al baño, mierda, mi aspecto luce fatal: tengo ojeras y la nariz un poco roja y mi pelo está alborotado, bueno, siempre es así, pero en esta ocasión mucho más, intento arreglar un poco mi aspecto y dirigirme hasta el sonido de aquella guitarra melancólica.

Empiezo a bajad las escaleras, toda la casa está oscura, realmente extrañaba estar aquí, el cuarto de música se encuentra un poco iluminado y allá me dirijo, cuando estoy pasando por el umbral de la puerta le veo, Jared se encuentra envuelto en una melodía melancólica con su guitarra, siempre me ha gustado como toca y la manera de su pasión y concentración en ello, parece que está cantando muy, muy bajito, casi ni se escucha y abre solo un poco los orificios de su nariz y entrecierra sus ojos y sus cejas se arrugan, se ve realmente lindo, como lo recuerdo, me quedo parada observándolo estar en su propio mundo, él levanta la mirada y sus grandes ojos verdes se conectan con los míos, aún la sensación de intimidad y nervios no ha abandonado mi cuerpo cuando él me mira de esa manera, nos quedamos en un largo silencio y él no deja de tocar su guitarra. No entiendo porqué después de todo esto tiempo, cuando le vuelvo a ver sucede en estas circunstancias tan raras.

Narración original de Sara López.

y si nos encontramos ¿muy feo?

Catarsis existencial,

Tu cuerpo me aquieta, me desespera

Y es que, desde lo más intimo de mi alma,

Se enfrasca este sentimiento.

Son más que palabras, son más que simples golpeteos del corazón.

Si supieras esto que tengo aquí en mi pecho,

Entenderías el dulce calor de mis manos,

Abrazándote.

Hoy por hoy te espero en mi azotea,

Y poder ver tan siquiera un segundo tú hermosa figura a lo lejos.

 Aún cuando llueva, cuando la tempestad me acongoje el alma,

Aún cuando el frío calcine mis venas y el vacio consuma mi paciencia.

Te espero, te lo juro que espero,

Con mi guitarra, y con el corazón en mi mano,

Saludándote.

Sueño con tus labios, duermo como un infante con  su utopía

Jugando a la eternidad

Jugando a la juventud del corazón.

Fingiendo que estoy cansado

Y seguir consumiendo tus bellas palabras en mi conciencia.

Te extraño, no sabes cuánto.

Cálculo matemático incalculable,

Calculadora inservible,

¿Cómo calcular el infinito?,

¿Cómo calcular el tamaño de mi amor por tu espíritu?,

Por tu todo, por tu nada, por todo aquello que eres y serás

Te extraño, hermosa rareza.

Poesía original de Manumdez.

Algunas partes de mi.

Existen algunas partes de mi que todavía no conozco, esas partes vienen a mi y me sorprenden, me gustaría pensar que me descubro, pero no es así; esas partes de mi son las que me descubren inesperadamente, en el momento mas insospechado y lo mínimo que puedo hacer es dejarme ser.

Por ejemplo pensé que era mucho mas fuerte y que podría soportar estar lejos  de ti, de tus besos, lejos de tus ojos en mis ojos, pero esa parte de mi que no conocía llego para sorprenderme, no puedo ser fuerte si mi cabeza no esta recostada sobre tu pecho, no puedo ser fuerte si no escucho a tu corazón diciendo “te amo”, no puedo ser fuerte sencillamente si no estas aquí.

Hay una parte de mi que entiende la imposibilidad de este amor, una parte de mi sabe cuan prohibido es que nos amemos; sin embargo algunas partes de mi, menos inteligentes que yo, solo entienden el idioma de tus manos, algunas partes de mi se comunican contigo sin mi consentimiento, algunas partes de mi no saben vivir sin ti y estoy a punto de creer que esas partes de mi solo existen en ti, solo existen para ti, solo existen contigo.

Estar contigo es la cosa mas hermosa que me ha pasado y que me pasara por el resto de mi vida, nada se parece y nada nunca se podrá parecer, ni siquiera se como se escribieron historias de amor sin conocer esta, como se puede hablar de amor sin hablar de ti, sin mencionar la forma tierna en que me miras, la forma dulce en que me hablas, la forma apasionada en que me besas. ¿como?.

Conocerte y permitir que me conocieras ha sido la mejor decisión que he tomado, parece locura, es cierto, la mejor locura del mundo.

Te amo y te amare toda la vida.

Romea, tuya.

Narración original de Romea y Julieto.