Es necesario anunciar ahora, a pecho abierto y antes que el lector siga perdiendo su tiempo en estas páginas, que el único afrodisíaco verdaderamente infalible es el amor.

Fragmento de Afrodita: Cuentos, recetas y otros afrodisíacos por Isabel Allende.

Y he llegado a pensar, que vivir el ritmo de mi fantasía ha de ser muy complejo. Que seguramente todos conviven con la necesidad de estar haciendo siempre algo que les mantenga ocupados, más no pensando. Que el exterior, tarde o temprano, les exigirá algo distinto. He llegado a pensar que adentrarse en este mundo interno debe ser un suplicio placentero, el antídoto y el veneno en un mismo universo. ¿A quién puedo obligar a postergar el aterrizaje si no es a mi misma? ¿A quién puedo pedirle que comparta el instante preciso, el momento adecuado, si ese momento es constante y eterno?

Dicen que es insoportable el exceso de felicidad, que no se puede estar siempre al filo y arrastrando veleros contra el viento. Dicen que no se puede vivir así. Encapsulen mi desidia hacia la rutina, aíslen los viajes de mi imaginación y los esfuerzos de mi mente por anclar la fantasía a la orilla de todos y cada uno de mis puertos.

Déjenme sola y segura, construyendo esquemas paralelos, pero jamás me pidan que ame su realidad.

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

Un amigo me dice “Todo  plan de alternar  poemas con prosas es suicida, porque los poemas exigen una actitud, una concentración,  incluso  un  enajenamiento  por  completo diferentes de la sintonía mental frente a la prosa,  y de ahí que tu lector va a estar obligado a cambiar de voltaje a cada página y así es como se queman las bombitas.”

Fragmento de Salvo el crepúsculo por Julio Cortázar.

Apenas te conozco y ya te has abierto el pecho y regado tu interior sobre la mesa. No me cuides, no me protejas; asegúrate tú de estar dispuesto a vivir a salvo en la locura. Consciente a suficiencia de amar mis peligros y mi fuerza, mi tozudez y mi alegría frenética. Ni adelante, ni detrás, siempre estaré dispuesta a compasar el ritmo de nuestros pasos.

No busques impresionarme, no contengas cada una de las cosas que has traído para enseñarme. No sé como ni cuando, me encontré con tus demonios y les dije, segura, que estaba dispuesta a abrirles mis brazos.

Prosa poética original de Palabras Infertiles.

Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, lo atás con ayuda de las palabras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo.

Fragmento del Capítulo 93 de Rayuela por Julio Cortázar.

En la ducha

Míranos aquí contenidos en este rincón de húmedos gemidos,

Encapsulados en besos mojados que recorren nuestros cuerpos enamorados.

Míranos aquí abrazados entre pasiones de suspiros tibios,

Extasiados en mordiscos acalorados donde nuestras lenguas coquetean de lado a lado.

Mírame a los ojos fijamente y clávame tus pupilas en este instante,

Siente esta boca roja que en tu entrepierna se vuelve bien loca.

Mírame a los ojos fijamente y acaríciame el pelo con ganas ardientes,

Siente mi lengua revoltosa que en tu sexo se convierte en prosa.

Mientras el agua de nuestros cuerpos se evapora en la ducha,

En tus pecas y lunares voy descubriendo que pasión hay mucha.

Y me encuentro inmerso en la divinidad de tus senos,

Esos en donde mis labios se transforman en prisioneros.

Quiero entrar en ti para vibrar en una melodía dulce y pura,

Y que tus piernas se exciten en tiritones de ternura.

Quiero entrar en ti para respirar en tu cintura,

Y que nuestras pieles sean testigo de una ducha como ninguna.

Poesía original de Megarius.