Mujer de negros cabellos, y encantadora sonrisa, de encantadora sonrisa y negros cabellos, déjame jugar con ellos, como los juega la brisa nada más de verlos tan bellos, todito me martiriza.
Prosa poética original de Roii Moct.
Mujer de negros cabellos, y encantadora sonrisa, de encantadora sonrisa y negros cabellos, déjame jugar con ellos, como los juega la brisa nada más de verlos tan bellos, todito me martiriza.
Prosa poética original de Roii Moct.
Soy un lugar común
como el eco de las voces
el rostro de la luna.
Tengo dos tetas
-diminutas-
la nariz oblonga
la estatura del pueblo.
Miope
de lengua vulgar,
nalgas caídas,
piel naranja.
Me sitúo frente al espejo
y me masturbo.
Soy mujer
la más común
entre las comunes.
por Regina José Galindo.
Me ha tomado mucho tiempo contestar, disculpa mucho las molestias. Me han llegado tantos escritos de seguidores del blog que me ha tomado tiempo llegar hasta tu pregunta.
Referente a tu blog, me gustan mucho los blogs en los que los usuarios convierten la página en el hogar personal de sus ideas, creaciones, sueños, obstáculos, etc.
Para los seguidores del blog, si gustan de leer “de todo y para todos”, como lo dice el usuario Angelvanhelsing, les dejo el vínculo a su blog y a su espacio personal.
– Aileen.
La muerte no tiene metáfora
es simple y claradejás de funcionar
te quedás tieso en medio del todoel reloj
-mientras-
sigue funcionando
POESÍA: 17 de Mayo 2014
Deseo Extrañarte.
Cuando creo que te olvido llega un frió recuerdo y me obliga a recordarte
Cuando dejo de soñar contigo, eres lo primero que pienso al despertar
Y es por eso que acepto que es imposible olvidarte, así que tengo que enfocar mis pensamientos en recordarte de la mejor manera
De esa manera que me hizo amarte perdidamente y ese amor que se, jamas volverá
Aunque aun en el fondo de mi corazón se aloja esa esperanza, la misma que me diste cuando te vi por primera vez
Y aun cuando te veo ahora siento el cosquilleo y se me escapa una sonrisa porque mi corazón siente el tuyo cerca
Tu corazón, es la desnudez del amor puro, ya que tu solo inspiras amor
De ese amor que una vez fue mio y ahora esta esperando que alguien llegue a disfrutarlo
Como yo disfrutaba tus abrazos, que me hacían sentir como a un recién nacido en brazos de su madre
Porque tu brindas confianza con tu calor que llega hasta lo mas profundo del alma
Ahora que llega el momento de decirte adiós, solo me queda desearte lo mejor, pero recordarte que te vas siendo parte de mi alma
Tu recuerdo sera mi compañía hasta el día de mi muerte, porque hasta que ella llegue no encontrare alguien como tu
Nunca encontrare alguien que me provoque un orgasmo interno con solo una mirada, alguien que me lleve a cielo con un ´´te quiero´´ y suavice la caída con un beso
Alguien que me haga viajar hasta la luna con un gesto provocador y me recuerde a diario que el amor es tan grande como el universo
Ahora cierro este infierno de tinta con el mas frió adiós de mi vida y el deseo que me mantiene vivo, el deseo de extrañarte.
Por Jared Santiago Rincón Gómez.
Si ahora decidieras sin planteártelo,
sólo con el pensamiento de lo sentido
esa rigurosa inflexión de los días
en la articulación de los ojos
y desataras la voz ciega que te afirma,
dejando de pagar tributo a tu persona
la sacra lealtad al ministerio de los años-
reconocerías los maleficios del tiempo,
los surcos de la memoria en la frente,
todos los injertos que nos trasmudan…
te irías ahuecando poco a poco,
empezarían a morderte las arañas,
tu inocencia te vería actuar, muda,
y el juego te perdería: dejarías de existir.
Por Esther Tapia.
Estar entre tantos.
Poesía original de Falacia Facial.
Tu voz llena el espacio.
Y no hay instrumentos
para tu canto.
Tu voz dibuja signos en el viento
Necesito
que me abrazes,
que nos dejemos caer
por una vez al vacío.
Te siento en el aire
porque tengo tu imagen
viva en todas partes
besándome el espíritu
con los ojos.
Camino en círculos
dispuesto a encontrarte
o quizas solamente espere,
de rodillas, el peor impacto
Por no decirte
que te amo y
te siento como
si fueras todo.
Poesía original de Guillaume.
¿Adonde van los sueños cuando uno despierta?