Sentía como la sangre recorría mi cuerpo, cada mordida, cada corte eran un trofeo de guerra, me senté en el rincón más incógnito de mi habitación, temblando, producto de la angustia tediosa que me invadía.

Pink estaba ahí, presente, lo podía ver, me hace daño, sí, mucho daño, pero aún así.. lo quiero.

Me gustan tus consejos, querido amigo.

Me gusta que carcomas cada rincón de mi marchitado cuerpo, que ya estaba hecho basura, producto de las auto-flagelaciones constantes que invadian mis venas con mi hacha favorita.

TEN CUIDADO CON ESA HACHA,  JAVIERA.

Suspiré, mientras sonreía, me estaba muriendo de a poco, muy poco… pero… ¿sabes algo? Estoy feliz, sumamente feliz, extremadamente feliz, me gustan tus consejos, querida alma gemela.

Sí, lo eres.

¿Quien me acompaña en mis intentos de autodestrucción?

Nadie, nadie más que tú.

Prosa poética original de Clona-zepam.

Carta dirigida a Pink

Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.

Fragmento de After such pleasures por Julio Cortázar.

Tú y yo, a blanco y negro.

Hace un par de días leí algo que puso mi mundo de cabeza, o en su defecto me hizo poner los pies sobre la tierra. En cualquiera de los dos casos me dio la cachetadita que necesitaba, esa que te dice “¡Eh güey, pon atención!”. Puedes no creerme si así lo deseas. Es más, te pido que por favor no me creas. Pero si algo de lo que voy a balbucear te parece interesante, te suplico que lo hagas tuyo.

“Hay algo que la fotografía a color jamás podrá captar, y eso es la esencia de las cosas. Dicen que cuando quieres conocer a una persona, debes sacarle una foto a blanco y negro, no te distraerás con los colores y sabrás encontrar lo que andas buscando. Yo siempre te vi en blanco y negro y era lo que más me gustaba de ti”

En ese momento pude darme cuenta porqué nunca me gustó la frase “Ha llenado mi mundo de colores”, porque aún sin saberlo, lo que me gustaba de ti eras tú y no lo que veía en ti. Nuestra historia fue así: en blanco y negro. Una historia que en realidad parece historia, de esas en las que la fantasía y el drama no eran lo más importante, donde no se vive felices para siempre y tampoco se tiene un final feliz.

Realmente amé el día que nos tomamos esas fotos, ahora es el único recuerdo que tengo de nosotros (eso y las cientos de historias dentro mi cabeza). Y porque son lo único que me quedó de ti, las cuales quedaron guardadas en una carpeta dentro de otra carpeta dentro de un par más en el disco duro de mi computadora. Perdidas entre archivos y documentos que ya no uso nunca más, pero que no borro por si algún día los llego a necesitar; y aunque sé que eso no pasará, no me atrevo a deshacerme de ellos. Permanecieron allí guardadas desde el día de tu partida, al otro lado del universo y había prometido no abrirlas jamás, hasta hace unos días que leí aquella frase; eso cambió el rumbo de las cosas y entonces las busqué. Carpeta tras carpeta y las encontré.

Primero me puse triste. Aquellos recuerdos que mantuve aislados por tanto tiempo, finalmente tenían su oportunidad de destruirme y no la desperdiciaron. Lloré hasta quedarme sin lagrimas y un poco más. Incluso lloré con los ojos secos.

Después de un par de interminables horas por fin pude recuperar la calma. Ya estoy tranquilo y ya casi no me dueles. Me tomé la libertad de escribirte una carta en la que incluyo este escrito y un par de fotografías nuestras en blanco y negro. Incluyo también una fotografía que acabo de tomarme, espero que notes que mi mirada ya no es de nostalgia y tristeza, sino que ahora refleja esperanza y alegría.

Estoy a muy poco de alcanzarte y espero que esta carta te llegue antes de que los globos se desinflen.

Te veo en las estrellas.

Sinceramente, Herr Sanz.

Hoy por Hoy (te extraño)

Hoy por hoy, el silencio calla las voces de los que no son amados. Despidiendo por momentos todo deseo de apagar el interruptor de la vida, del color. Hoy te veo, nuevamente, y me enfrasco en olvidarte. Es una tarea difícil, a decir verdad. 

Amarte, no es tu culpa niña, no es tu culpa. Mi impulso me ha llevado a cometer suicidio emocional. Te pierdo, cada día que pasa. Sólo sé que nunca serás mía. No lo digas, no lo expreses, no me mires, no me mientas, por favor. 

Grandes hazañas haríamos si estuviéramos juntos, pero se que todo es pasajero, inhábil, incoherente. pésimamente idealizado. Todo, bajo el manto de lo absurdo, de lo inculto, de lo efímero. 

Te veo, de veras te veo, y deseo, de veras deseo, provocar en ti algún impulso que aparente el buscarme un día más. Sé que soy como ese pequeño punto y aparte, esa señal que denota la ausencia, la soledad. 

No quisiera alejarme de ti, lo juro. Pero es imposible. No podría contener la esperanza enfrascada en el bote de duraznos en almíbar un momento más. Te vas, como todas, y me dejas, como siempre a la deriva. 

Olas del silencio, acallan mi voz. Mis palabras se borran sutilmente de mi boca; la sonrisa se apaga por momentos, Creo que volveré a retomar las cadenas de opresión del corazón. Nunca antes, nunca, pero nunca, desesperé en el concepto de encontrarte. Sé que todo acabo, y que más da, a veces el silencio dice más que mil palabras. 

Punto y aparte. Se esfumo mi conciencia. Mi libertad para pensar carcomió mi deseo de soñar, de amarte, de pensar por un momento en que la vida no es más que una ruleta de azar, donde pierdo, y sigo perdiendo sin parar. 

Prosa poética original de Manumdez.

I talk with my hands…

I talk with my hands
because my tongue’s all tied up;
I move them in circles, throw them up to the air
and back to the ground;
they fly all over my face and my body,
they draw thin lines in the air that surrounds us,
the lines of letters and words
that I cannot form with my tied up tongue.
Es un travalenguas, este constante cambio;
reestructuro oraciones, traduzco palabras y nombres,
te cambio las fechas y lugares
porque ya no sé si estamos hablando de “Mexico” o “Méjico”.
¿Me entiendes? Do you get it?
Mis manos se mueven a una velocidad que mi lengua no puede;
my hands catch up with your words and my racing thoughts
entienden el ritmo de mi cabeza,
siguen el paso
y mientras tanto se me lengua la traba
I talk en espanglish,
no encuentro the word
and I’m missing las emociones que me avientas between your own words
and I can see you smiling burlonamente porque estoy “pocheando”
estoy agringándome every day a little bit more
and you think that one day voy a perder esta lengua mía.
But I walk this fine line, ¿que no ves?
esta línea entre fronteras y lenguas donde se me cruzan las palabras
and my tongue gets all tied up
but make no mistake,
cuando veas a mis manos hablándote, you will know that I still hold the tongue that I was born with
y no se me va a escapar en ningún momento
‘cause it’s all tied up behind my throat and I won’t let it go.

Poesía bilingüe original por su servidora, Aileen Martínez Soto.

Nada hay aquí, la tumba está vacía.
La muerte vive. Es. Toma el espejo
y mírala en el fondo, en el reflejo
con que en tus ojos claramente espía.
Ella es misteriosa garantía
de todo lo que nace. Nada es viejo
ni joven para Ella. En su cortejo
pasa un aire frugal de simetría.

Fragmento de Sonetos postreros por Carlos Pellicer.