Estos gajos lunáticos de luna
saben a menta;
cuántas muchachas llorarán a una
dicha, perdida por error de imprenta.
Autor: Cadaveres
Aires de fin
Tal vez sea mi ocaso, siento en el ambiente aires de fin.
Ya los colores de mi vida tienen ese color grisáceo que anuncia la noche oscura y fría.
Intentar volar es demasiado vano, los pies ya no andan, el corazón casi ya no late, las palabras son decadentes y los pensamientos no concuerdan con mi realidad.
Me iré en el fin, me envolverá su manto, me elevaran sus alas.
El barco al destino más allá del horizonte está por zarpar. Y tal vez ese destino sea implacable, tal vez sea favorable.
Dejaré en este mundo mi vacío, mis olvidos y la voz que un día tuve.
Dejaré mi nombre, mis letras, mis escritos, todo lo que de mi corazón nació.
Dejaré también las cosas de las que nunca fui dueño, aquel amor que soñé también lo dejaré.
En las alas del fin, yo volaré.
Prosa poética original de Luis Alberto Méndez
Sabia virtud de conocer el tiempo;
a tiempo amar y desatarse a tiempo;
como dice el refrán: dar tiempo al tiempo…
que de amor y dolor alivia el tiempo.
Pequeñas adicciones.
Las “Pequeñas” adicciones no están de mas, o por lo menos no lo están mientras puedas disfrutar de ellas, sabiendo muy bien que en algún momento te harán daño.
Cuando excedemos las cosas, ellas no siempre reaccionarán de forma positiva y luego te preguntas ¿por qué? aunque ya sabías lo que pasaría.
Pero de momento, mientras se disfruta de ella se hace de cuenta que nada pasará… y así está bien, porque queremos ese momento, lo gozamos y no tenemos en mente la clase de física y las leyes de newton, en especial la tercera.
Luego sentimos una sacudida, quizá alguien poniendo en practica la segunda ley y finalmente nos dejamos llevar por la primera.
Claro está que muchas veces no es así pero todo es relativo.
Prosa poética original de Life-Ragi.
Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada
Ni tan bonita ni tan mía
Rasgando con mis uñas al cielo
solo consigo que caiga sobre mi pelo
la condensación que ha dejado durante el día
la ensoñación de vernos.
Suspirando hacía el horizonte
solo consigo ecos remotos
de viejos tiempos de alegría
cuyo sonidos ya se han roto.
Mirando en cada esquina
solo me encuentro en la penumbra
calles cubiertas con amarillas hojas
que como una húmeda lapida entierran
donde ayer soñé mirándote con dulzura.
Paseo en la noche por la ciudad llena de basura,
pero la anhelada soledad se ve rasgada por figuras
que se mueven desde otro mundo
y me roban por instantes mi pequeño y frío reino.
Busco recorrer la ciudad, acariciándola con mis paseos,
de la misma forma que recorrería
con mis dedos tu suave figura
encerrados en una habitación casi a oscuras.
Paseo por las calles y sueño con oler tu cabello,
tumbada en mi pecho y soltando locuras
sobre saltamontes que vuelven de sus tumbas,
y sobre pájaros que hablan la lengua de la ternura.
Miro a las esquinas en la soledad de la noche
e imagino recorrer lentamente todas tus curvas.
Las tomo con mucha precaución
por temor a encontrarme de frente con la luna,
que me sonría de nuevo y pierda toda mi cordura.
Tengo ahora por amante a la ciudad
y está triste y decadente por tanta basura
que se agolpa en cada calle y en cada fuente.
Tengo ahora por amiga a la fría soledad
que me acompaña desde las alturas
para caer en picado y devorarme
cada vez que cierro los ojos
y saboreo la dulzura.
¿Y qué sería yo
sin tantas noches poniéndole tu nombre a la luna?
¿Qué sería yo sin mi propia negrura?
Kaosbronazo (“Tu Nombre a la Luna”)
De lo incierto
De lo incierto
tenemos nada más los nombres.
Nos gusta pensar en libertad
volviéndonos al viento
y a las alas.
El breve espacio entre humanidad
y bestia: polimorfismos,
arte,
imagen y semejanza.
Acaso
detrás de cada hipótesis
aguarde una hipótesis primaria;
un bucle infinito. Quizás
la nada o
la existencia por espejos.
Quizás palabras:
Cáncer, divinidad, tiempo,
vida y muerte
y ninguna boca que las nombre.
Poesía original de Merari Lugo Ocaña
Tu olor a hombre
pasea por mi cuerpo
Tus manos ásperas
calientes
seguras
Mi abandono mi éxtasis
El tuyo
Mis Amores Infinitos
Si fuera a darte
mis amores infinitos
desde lo más escondido
desde donde sale el sol
verías
en tu cara cada día
el destello de mi risa y corazón
porque soy
cariñosa supernova
la más tierna paradoja
longar beso en tu mentón
es debido a
que al principio de los tiempos
la que puso en movimiento
se esfumó
y el enigma
dejó hoyo negro encima
del que yo ya no detengo
mi horripilante succión.
Dado, expulso cada hora,
cada día
tantas palabras tan lindas
tantas hojas de pasión
es por eso
que este amor huele a infinito:
tiene un hoyo malherido
que del otro lado llora
mi cortejo tan dulzón.
Necesito
de una mano cósmica
astrofísica blandura
susurrantes letras biónicas
que despidan cordura
así ya
en la hora más oportuna
me olvidaré de la boria
colapsará mi agujero en
tu boca gravitatoria
llegarán mis afecciones
a balance universal
y sólo a ti te dirán
“Te Amo”.
Poesía original de Quidec Pacheco.
Tantas criaturas ávidas en mi silencio
y esta pequeña lluvia que me acompaña.
