One bourbon, one scotch, one beer

Te lloré borracho
como se debe llorar
para que sea genuino.
Te lloré borracho.

Recorrí la ciudad
con ganas enormes
de no llevar mi nombre
sólo para que no me tocara
esta tristeza.

Te lloré
caído en los caños
como un li-po cualquiera
supe entonces
que a veces la luna
se ve mejor desde la alcantarilla.

Te lloré en un auto de la policía:
Es la primera vez
que encierran a un fulano
por el delito menor de la
nostalgia.

Te lloré borracho
y en mi delirium tremens
yo creía
que todos los borrachos
te lloraban.

Por Felipe Granados. 

¡Por fin de vuelta!

Llevo muchísimo tiempo sin frecuentar la página ni actualizarla, pero con muy buenas razones. 

Si no gustan leer unas que otras cosas personales, solo ignoren lo que sigue. Lo único que tienen que saber es que Poesía en la lengua esta de vuelta. 

¿Por donde empiezo?

¡Bueno, por fin he terminado mis estudios! 

Me he graduado con una Maestría en consejería de salud mental y por fin tengo un trabajo donde puedo hacer lo que me gusta: Consejería vocacional. 

Estos últimos 2 semestre estuvieron muy ajetreados y para ser sincera, fueron de los mas difíciles semestres para mi. Entre las situaciones familiares difíciles que pasamos: fallecieron mi abuelo paterno, una tía abuela y mi abuela materna; la más difícil de todas estas muertes fue la de mi abuela, quien sufrió por un año el deterioro de su salud debido al Alzheimer, al Parkinson y a la depresión.

La verdad estuvo muy difícil, pero por fin mi viejita esta descansando. 

Añadanle a estas tragedias familiares dos trabajos de medio tiempo, mis clases, tareas, exámenes de graduación y mis responsabilidades como persona casada y bueno, a lo mejor pueden entender porque me he distanciado tanto del blog. 

¡Pero ya! Estoy de vuelta y espero empezar nuevamente a compartir las prosas y versos de los escritores reconocidos y los seguidores del blog. 

A escribir y leer se ha dicho. 

Problema

Calcular
(dado el producto de la multiplicación de las caricias
el número de golpes de ala por segundo con que la pasión
compensa el peso de los cuerpos
la velocidad adquirida al pensarnos
la resistencia del aire a todas nuestras iniciativas voladoras
el intervalo admisible entre la temperatura máxima y la
temperatura mínima del deseo
las intermitencias con que fabricamos nuestra continuidad
el margen de error tolerable para un ingreso simultáneo
en el olvido que sabes
las probabilidades de reincidir por falta de recuerdo
la mayor o menor necesidad de un postre metafísico al
banquete carnívoro
el porcentaje de limaduras virutas rebabas que pueden ser
recicladas in situ
y la fuerza de gravedad de toda alegría
y la trayectoria asíntota al más estrellado techo)
la condición necesaria y suficiente de este amor.

Por Ulalume González de León.

La niebla

Todos en la vida, sufrimos una incensante ida y venida de rostros anónimos. Llegan, llenos de luz mientras que otros, lo hacen de oscuridad. Impregnan con su olor lo que somos y lo que se nos ha dado como pertenencias. Entonces la niebla que los rodea empieza a desaparecer, a veces es rápido, sin embargo puede ser un proceso lento, largo e incluso, para alguna gente, tedioso. Pero no todo es blanco o negro, hay infinidad de matices, como cuando un haz de luz atraviesa un prisma trasparente y descubre en sí los colores del arcoíris.

Y así descubrimos la verdad que hay detrás de cada identidad, lo que esconde un hombre y heridas tan profundas que ni el tiempo ha aprendido a curar. De modo que algunos comienzan a irse, cuando el sol ha desvelado lo que realmente son. Otras personas se quedan, sin saber por qué, de entre tantas posibilidades, comienzan a unirse los lazos, a coserse en el espacio todos esos rincones vacíos que llevamos con nosotros.

En este punto he de decir, que he tenido poca suerte, o tal vez todo lo contrario, he tenido mucha suerte, ¿por qué? Todo depende de cómo se vea. Los amigos, los que conocen el verdadero significado de esa palabra solo puedes contarlos con los dedo de una mano. Y eso es así, no es un verdad implícita, puede que solo lo vea desde mi perspectiva, pero muy poca gente merece la pena como parar molestar en quedarse o que realmente sea lo suficientemente consciente de lo que hay en su interior.

Y después hay gente, que los ves brillar en la oscuridad, con una intensidad que deslumbra a todo lo que hay a su lado. Cuántos habrán codiciado esas luces, cuántos habrán perdido la suya… cuántos, tantos como jamás podremos llegar a imaginar. Como si la inmensidad del tiempo pudiera dividirse y mostrar todos los que han pasado y los que están por llegar.

¿Y adónde quiero llegar? A lo que considero realmente importante. Siempre he creído que cuando alguien no merece la pena, es mejor dejarla de lado. Y ahora, creo estar equivocado. ¿Por qué? Es cierto que hay ocasiones en las que te das cuenta que realmente es como creías y no vas a encontrar nada más profundo que lo que ves en la superficie, pero si encuentras a gente que, por sus razones, por las veces que habéis reído o llorado, cuidadlos. Quién sabe lo que el futuro les deparará, no sabes cuánto tiempo se quedará. Respetadles, ayudadles, no es el mundo en contra de ti. Es lo que tú mismo quieres pensar contra lo que de verdad está ocurriendo. 

Todos nos hemos perdido, hemos necesitado ayuda. Nadie en el mundo es tan fuerte como para permanecer sobre sus pies el suficiente tiempo que pueda ser lo que viva entre nosotros. Somos hijos del destino, un destino, que desde lo que creo, nos lleva a la nada. Y si la nada es todo lo que nos queda, entonces, debemos desdeñar todas esas cosas que nos han sido otorgadas como objetos, pertenencias. Realmente, lo único que importa son las personas que nos rodean. Eso es lo que debemos cuidar, antes de que sus rostros se cubran de nuevo de niebla. Porque hay veces que esa es tan espesa que puede que no se disperse jamás.

Narración original de Líneas Superpuestas.

No sé lo que pasa, ya no sé, no sé… ¿cansancio? ¿desesperación? ¿rutina? ¿aburrimiento? No tengo idea de por qué todos los días me parecen igual, todo es tan relajado que es tedioso, no pasa nada, absolutamente nada que me enloquezca, son lapsos en la vida en que quisieras dormir y despertar hasta que  todo tenga sentido, no sé si cambiar, hacer otras cosas ya no sé, todo es tan igual que frustra. Un punto en que no entiendes nada, todo te cansa y quieres mandar al carajo todo, pero eres demasiado cobarde y te sigues conformando.

Solo quieres que el tiempo pase y después verte en otra situación, porque vivir estos días tan simples, tan vanos hace que muera más rápido aunque los días pasen mas lento.

Narración original de Taciturnadelgado.

s/n

No se puede cambiar
lo que ya es,
perfeccionar más
lo perfecto.

Tanto mirar de cerca
desenfoca
y queda afuera
el resto.

Un vaso que rebalsa
está lleno,
la nostalgia no es
más que momentos,
las flores hermosas
se marchitan con el tiempo.

O uno se adapta
o se deja estar
oh deja atrás,
oh que no se te
pasen los días
mira pa’ delante
el sol.

Poesía original de Guillaumefav.

Un descanso para que el respiro sea más claro
cerrar los ojos, extender los brazos
posar las mejillas en el pasto
reconocer el sonido del arrollo
que lleva consigo melodías
que a cualquiera maravillan

Un descanso para los pies cansados de los hombres de sombrero
un descanso para la mano que labra todos los días el campo
un descanso para la madre que lava en piedras
regadas por el campo y siempre a tuto
lleva al patojo que no deja cesar el llanto

Un descanso incluso para el que siempre descansa
que descanse de sus días ociosos y reconozca la alegría
que se encuentra también en los días laboriosos
eso es lo que necesitamos todos un descanso. 

Poesía original de JG.

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!

Si me quieres, quiéreme entera por la poetisa cubana Dulce María Loynaz.

If you love me, love me whole
not by zones of light or shadow…
if you love me, love me black
and white, and gray and green and blond,
and mixed…
love me day,
love me night…
and in the morning with the open window!
If you love me, don’t break me in pieces:
love me whole…Or do not love me at all!

If you love me, love me whole by Cuban poet Dulce María Loynaz.

(via reclaimingthelatinatag)