pumpumita:

Perdona que no me levante a saludar.

Me pesa la voz en la garganta

Y se me ha enredado un hola entre las cuerdas vocales.

Cuán inesperado es tu regreso.

Mejor te hubieras quedado en las sombras de la noche en las que te imaginaba perdido cuando ya eras solo un fantasma.

Y ahora? Qué hago ahora que te despojaste de la sábana y saliste a la luz de la mañana?

Te prefería como un pensamiento enfermizo, casi único, borroso entre mis lagrimas.

Ya no estaba en mis planes

verte tomar forma de ángel

ante mis ojos caídos.

© Paula Julia

Poesía original de @pumpumita

Yo misma no me oigo cuando grito.
Querría huir. Pero ya es tarde:
las sábanas se han convertido en agua cenagosa mezclada
con pegamento.

Fragmento de Anoche por Almudena Guzmán.

Recuerdo

alex-wright11:

Recuerdo aquel 15 de agosto,
Lo recuerdo como si fuera ayer.
Recuerdo que te miraba
Como cuando miro a las estrellas en el anochecer.

Me parecías tan desconocida
Como aquella noche en la que no sabía qué hacer.
Decidí escucharte
Pero tu melodiosa voz me hizo enloquecer.

Recuerdo que te hacía preguntas
Y tú a veces… no querías responder
Recuerdo que quería abrazarte
Pero nunca lo hice por miedo a perder.

Recuerdo que caminamos
Aunque en un principio nunca creí que iba a suceder
Lo recuerdo porque aquel 15 de agosto
Fue cuando nos empezamos a conocer…

Te recuerdo y me acuerdo
De aquel recuerdo de la primera vez
Recuerdo ese beso no tan largo
Que me hizo entorpecer.

Te recuerdo lo que me acuerdo
Porque fue el inicio de un buen amanecer
Te recuerdo aquel recuerdo
Porque siento que vuelvo a nacer.

Te recuerdo
Porque eres el recuerdo que jamás volveré a tener.
Te recuerdo
porque eres el recuerdo que siempre voy a querer.

Poesía original de @alex-wright11

se marchó
bajo la lluvia.
Sin decir palabra.
Sin mirarme.
Y me cubrí
la cara con las manos.
Y lloré.

Fragmento de Desayuno por Jacques Prévert, traducido del francés. 

Eres lo que eres

erosignem:

Eres lo que eres.


Puedes esconder tus sueños
debajo del asiento
cuando vas en el bus cada mañana.

Puedes intentar convencerte
de que la lluvia sólo es agua
que muere atropellada en el asfalto,
y que no hay en ella
un sinfín de artes ocultas
capaces de traerte a la memoria
el olor de arcoiris podridos,
o el almíbar olvidado de aquél beso;
o capaces de darte algo tan simple y poderoso
como un momento meditando el universo.


Eres lo que sientes.


De nada sirve correr
cuando la luna te persigue,
cuando el alma se te queda estrecha
dentro de todo su infinito.

Y en algún momento es bello
cuando todo eso sale disparado
hacia algún verso,
o cuando al menos encuentras un resquicio
por el que sacar tus XXXX de la tumba.

Para mí es poder viajar,
tener una ventana inmensa
desde donde ver la luna llena,
poder leer un libro
de modo que sus palabras escriban algo en mí;
y no recordar quién soy…
sino por qué.


Porque eres lo que eres.
Eres lo que sientes.
A veces, eres lo que haces;
y otras veces, lo que no has podido hacer.

Eros Ignem

Poesía original de Eros Ignem.

Mientras ellos hablaban todo el tiempo de la nueva moral
ella me exploraba con sus ojos.
y cuando me levanté para marcharme
sus dedos fueron como el tejido
de una servilleta japonesa de papel.

El encuentro por Ezra Pound, traducido del inglés. 

Sobre la isla de los cangrejos gigantes

124letras:

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4 de octubre de 1538

Hemos despertado antes del amanecer para explorar la isla y desembarcar las provisiones.

Al salir el sol nos quedamos sin palabras. De entre las rocas, la arena y del mar han surgido crustáceos gigantes*, como nunca se les ha visto: Tan altos como un hombre o incluso más, algunos con pinzas que serían capaces de partir una res.

Aunque la mayoría eran pacíficos,nos hemos encontrado en aprietos un par de veces. La isla parece completamente deshabitada salvo por estas criaturas que lo invaden todo, desde las grietas del suelo, hasta las copas de los árboles.

Nuestra cena, aunque difícil de atrapar, ha sido especialmente exquisita. Desearía a mi vuelta llevar algunas de estas criaturas a su serenísima alteza.


*Se cree que el cangrejo gigante japonés se originó en esta isla tan peculiar y que posteriormente, debido a la actividad volcánica, migró a aguas más templadas. De las otras especies se conoce poco o nada.

¿No sabes de que va esto? Pues es parte de mi serie de microcuentos Compendio sobre las islas perdidas del Pacífico. Lee la parte uno aquí.

Next issue: Sobre la isla de los hombres

Microcuento original de @124letras

Fuerte

A veces, me siento lo suficientemente valiente como para caminar en medio de una balacera. Sin decir ni una palabra. Ni buena, ni mala. No por indiferencia o superioridad, sino por miedo a sucumbir y morir acribillada.

A veces, shockeada, sólo puedo sentarme en silencio, o llorando a viva voz; y, con un grito interno, pedirle al universo que valgan mis mil y un intentos por hacer sólo lo mejor.

A veces, en esa búsqueda (fallida) de que nada te afecte, una falsa fachada de indestructible hace que los demás piensen que pueden jugar a ver quién te hace más daño.

A veces, las murallas que he estado construyendo con tanto esfuerzo desde mi última batalla hacen que la gente piense que puede atacarme, otra vez.

No estoy lista.
Todavía.

Sé que soy fuerte. Pero, a veces, necesito descansar, y recuperarme para continuar.

Poesía original de Aylén Errecart, en Blogspot. 

Bueno, me has inspirado a preguntarte, y es que no se que hacer con este sentimiento pues no tengo a muchos a quien contarles sin ser juzgado, pero ahí va: ¿Te a pasado que quieres a alguien pero esa persona es totalmente diferente a ti y a pesar de eso la quieres hasta los huesos aunque sabes que te hace daño? Mi historia es esa, mi primer novio y yo terminamos hace poco por qué el ya no quería seguir pero yo aún lo quiero y no se por que, él no me quiere como yo lo quiero a él Qué harías tú?

Mi primer amor fue una situación parecida. Perdí mucho tiempo tratando de rescatar algo que nunca iba a funcionar debido a diferencias de carácter, gustos y valores. Llegaron puntos en los que tuve que sacrificar mi propia persona con tal de darle gusto (al punto de negarme mi propia identidad) y mantener la relación.

Al final terminó todo porque las diferencias eran demasiadas.  

Creo que si tienes que cambiar quien eres (tus gustos, valores, personalidad, identidad) para que la persona te muestre cariño o aprecio, no vale la pena. Mucho menos si notas que esa persona no te quiere de la misma manera que tu lo haces,