LA LENGUA DE LOS SIGNOS

Se puede llegar a pensar
que el ánfora de la oscuridad de la que bebemos
(y de la que por ansia nos mantenemos sedientos)
está resuelta por pinceladas de realidad sobre trasfondos de misticismo,
pues qué es un sueño sino un tiempo vertiginoso
en el que en su mayoría suceden deseos
disueltos, a veces,
por las desdibujadas sombras de absurdos periplos,
qué es soñar sino levitar en lo incierto
hasta sentirse dentro de este mundo y fuera,
quizá donde no habiten naturaleza ni reglas,
quizá donde no existan recuerdos ni quimeras;
y qué es nuestro
sino desdibujar la realidad a conveniencia
haciendo despuntes de un mismo verso,
perpetrando la soledad,
disolviéndonos en continuo desentendimiento.

Hoy que estamos solos,
titubeando silenciosos,
auscultando nuestro instinto,
medrando por las preguntas que nunca antes nos hicimos,
por fin nos damos cuenta del milagro de estar vivos:
estamos advertidos por la sangre en los ríos de los que antes vinieron,
por las viejas tumbas en los cementerios,
por las mudas tertulias de epitafios desvanecidos con el tiempo;
tenemos la advertencia inmediata de cada latido:
ya con su perorata acallada,
somos sombra tras sombra,
desubicados –
y encogidos.

Ya en el último auspicio,
cerca de todos los dogmas
o quizá de ninguno,
en los últimos cantos de nuestros decelerados versos
cerca del verdadero abandono de la filantropía,
somos sacudidos por el lento desvanecimiento
de lo que hoy llamamos sino
y en otros lugares entenderán como proceso:
el propio abandono, de facto,
es el único instante en el que existimos,
pues todo movimiento llega a su máximo
justo antes de considerarse extinto,
lo que para nosotros supone
el lenguaje de los signos,
la marcha sepulcral donde comunicamos
que dejaremos ya de ser oídos.

Poesía original de Joan: Tumblr | Blogspot

En la frente besar -penas borrar.
Beso la frente.
En los ojos besar -el insomnio quitar.
Beso los ojos.
En los labios besar -dar de beber.
Beso los labios. 
En la frente besar -la memoria borrar.
Beso la frente.

En la frente besar -penas borrar… por Marina Tsvetaeva. Traducido del ruso. 

francisrimbaud:

Cerveza en mano y ¡A bailar!
con el chico que no tiene nombre, 
pero besa rico
y apretadito.
Siempre olvidando mi soledad,
con sexo desconocido.
Soy una flor en luto y maldita,
aburrida de su existencia,
arrepentida de sus acciones,
atada por las raíces del miedo
y la cobardía.
Que alguien me salve
y me arranque de esta tierra toxica.
Que alguien me enseñe a ser fuerte
y valiente.

— Viernes en la Noche / Arturo Sosa

Poesía original de @francisrimbaud

Y estar muerto es doloroso,
y lleno de recuperación, de modo que uno rastree
lentamente un poco de eternidad.

Fragmento de Las elegías de Duíno, Primera elegía por Rainer Maria Rilke. Traducido del alemán. 

Hace ya un tiempo, me encontré con un conocido en un centro comercial. Éste antes de preguntarme como estaba dijo “estás mas gorda”.
Nunca me vi a mi misma como una persona gorda, pero ese día me sentí como tal. La seguridad que poseia en ese momento se desvaneció, y cuando él se fue… yo ya solo quería refugiarme en mi habitación.
Estaba de compras y a partir de ese momento, la ropa dejó de gustarme; solo podía ver a una chica gorda en el espejo.

No se lo conté a muchas personas, solamente a dos. Ninguno me reconfortó lo necesario, entonces supuse que esta persona tenía razón. Tampoco tomé una decisión inmediata, a veces despertaba sintiéndome segura, fuerte y valiente… y a veces simplemente no me sentía nada ni nadie.

Ahora estoy mucho mas delgada de lo que estaba aquel día. Pero sigo sin sentirme suficiente.

Narración original por BMAR (@libroabiertobmar)

Porque he muerto de amor algunas veces
entre fuentes de agua cristalina y arrayanes
sé que estás muriendo de amor, amiga mía,
como muere el azahar cuando amanece.

Fragmento de He muerto de amor algunas veces… por Antonio José Mialdea.

Círculos

pumpumita:

Me muevo en círculos concéntricos,
perfectos círculos viciosos de arena blanca
que se va metiendo por los pliegues de mi cama,
de mi ropa,
de mi vida a solas.
Volcán en erupción mis días,
de lava las noches que me arrastran en sentido inverso
para clavarme en el núcleo de algún infierno,
menos yo en cada viaje,
más otra,
más pálida,
más sutiles las líneas

de mis manos vacías.

© Paula Julia

Poesía original de @pumpumita

Entre el café y tu mirada
algún verso escondido. Te llamo,
me llamas
y que decida este sorbo de sangre:
si hoy es preciso morir moriré
entre tu olor mojado de lirios
y abrazado a tus pies descalzos.
Mañana sólo es mañana.

Entre el café y tu mirada… de Antonio José Mialdea.

Más que todo eso

Me contaron que el amor brillaba fuerte
cuando todo estaba oscuro,
y que el encierro es parte de ser libres.
Que oponerse no estaba tan mal después de todo
y un corto periodo nos separa de volvernos destructibles.
¿invisibles?

Que somos tan frágiles que nos hace llorar el viento
y que olvidamos el don con el que crecimos,
que actuamos más a veces para evitar parecernos
y ocultamos por miedo aquello que vimos y vivimos.

Que no denunciamos, que lo hacemos demasiado,
que vivimos el exceso,
que perdemos el control por un beso.
Que perdemos el hambre por las ganas, o las ganas por el hambre,
que olvidamos el orden de los sucesos.

Dicen que no tenemos alma o que tenemos poca,
que morimos por la boca, que nunca estamos ilesos.
Que el verbo se hizo carne y la carne se volvió loca,
supongo que eso somos y vos más que todo eso.

A Lorena.

Poesía original de @rhedermc

Déjame que por la noche te despierte
pintando senderos de amor entre tus venas.
Déjame morir así soñando,
déjame morir, no me despiertes.

Fragmento de Déjame que adelgace lo que me queda de amor… por Antonio José Mialdea.