Quisiera derramar esta ternura,
que rebasa mi pecho, en la mesura
de un pecho inmensamente generoso.
Hay un chico que me hizo creer que me adoraba, ahora parece que ni existo. Me hace mal no poder soltarlo, siempre tengo la ilusión de que vamos a volver a tener algo, pero quiero dejar eso. Necesito superarlo sin sentimiento de resentimiento ni odio
No tengo consejos de como lograrlo ya que cuando yo viví algo similar corté lazos por completo y obvio resentí lo que había sucedido por un tiempo. Va a estar difícil dejarlo atrás si todavía sientes algo por él, pero que quieras intentarlo y quieras hacerlo sin resentimientos me parece un excelente primer paso.
La tarde pidiendo amor
La tarde pidiendo amor.
Aire frío, cielo gris.
Muerto sol.
La tarde pidiendo amor.
Pienso en sus ojos cerrados,
la tarde pidiendo amor,
y en sus rodillas sin sangre,
la tarde pidiendo amor,
y en sus manos de uñas verdes,
y en su frente sin color,
y en su garganta sellada…
La tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor,
la tarde pidiendo amor.
No.
No, que me sigue los pasos,
no;
que me habló, que me saluda,
no;
que miro pasar su entierro,
no;
que me sonríe, tendida,
tendida, suave y tendida,
sobre la tierra, tendida,
muerta de una vez, tendida…
No.
por Nicolás Guillén
–
Quiero cogerte
de la mano
meterme
en tu cabeza
y que grites
por mi venida
mojada
en tus sueños.
por Christian Kleriga (@kleriga)
Y la muerte
nadie la oía
pero hablaba muy cerca del micrófono
Fricción
Si me golpeas
exhalas
o chocas.
Si me miras, besas, hablas o escuchas:
Me quedo.
Si te rozo
y con la tenue
fricción del aire, te empujo…
Te vas.
Deja de irte.
O vete ya.
Así, en presente continuo,
no puedo más.
por
Christian Kleriga (@kleriga)
Me dio un beso y era suave como la bruma
dulce como una descarga eléctrica…
Quisiera tener el don y el toque que tienen los escritores, los poetas, los locos, para vivir su vida, porque no solo pueden escribirla sino vivirla con una pasión plena, sin miedo y con ganas de más y más, sin importar si lo que viven es bueno o malo porque fue eso lo que decidieron. Puede que yo tenga un toque de loca, pero siempre he deseado más tener el de poeta, para entenderte y verte en forma de rima en mi mente, para saborear tus recuerdos y convertirte en el poema perfecto. Es una labor difícil, pero a su vez, hermosa. En el intento de pasar mi vida a la poesía he comprendido que los tachones y reinicios deterioran la viabilidad de lo pensado, de lo esperado. Que las comas, los puntos seguidos y hasta los suspensivos son necesarios, porque incrementan la fe en que será una buena composición artística. Que los signos de exclamación escritos son sólo el resultado de las preguntas que no han tenido respuesta y que el nivel de su impacto puede variar dependiendo del tiempo en que lo has guardado en tu corazón. Que todo esto pierde un poco de sentido si ha sido creado a base de un imaginario, de un engaño, y que si a la mitad de una estrofa pones un punto, haces que el resto quede sin rumbo, sin una continuidad, sin una razón. Los locos intentan no sentir, no aferrarse, no quieren vivir amando. Los escritores pueden inventarse mil comienzos y cambiar mil veces sus finales para encontrarse, sanarse y saciarse. Los poetas quieren sentir, aferrarse al amor para poder vivir porque esa es su única razón. Pensándolo bien, no quiero ser loca porque te olvidaría, no quiero ser escritora porque de ser necesario te eliminaría una y mil veces de mi relato. Quiero ser poeta porque buscaría la manera de llevarte hasta el final, tacharía y borraría lo malo y las preguntas que crearía serían sobre qué sería de mí sin ti, para que las exclamaciones sean un resultado de la felicidad de construir cada verso junto a ti.
Adriana Vidal
¿Por que quieres responder preguntas ajenas? ¿Acaso tu no tienes nada que preguntar? 😊
No creo que mis preguntas tengan respuestas y algunas de ellas son muy universales (¿porqué estoy aquí, cual es mi motivo para vivir, he tomado las decisiones correctas en lo que va de mi vida?).
Responder preguntas, incluso si en verdad no tengo respuestas, ayuda a distraerme de las mías.
