Su desnudo arrebata
el brillo a los cuchillos.
Su piel es sombra estéril
de páramo, licor de soledades.
En sus pezones
no hay lunas,
habitan las arañas.
Su desnudo arrebata… por Adolfo Burriel.
Su desnudo arrebata
el brillo a los cuchillos.
Su piel es sombra estéril
de páramo, licor de soledades.
En sus pezones
no hay lunas,
habitan las arañas.
la sangre de los labios
desató la tormenta inesperada…
[…] y luego se desnuda,
moja mis labios
con un sabor a frutas incendiadas…