Delirar es soñar. Y soñar es sentirse lejos. Soñar es estar de nuevo en casa. Lejos.
Fragmento de La voz dormida de Dulce Chacón.
Delirar es soñar. Y soñar es sentirse lejos. Soñar es estar de nuevo en casa. Lejos.
La soledad se descubre a menudo en la necesidad de un abrazo.
Los malos momentos vienen solos, pero los buenos hay que buscarlos.
Siempre es tiempo de dejarse llevar
por una pasión que nos arrastre hacia el deseo.