Hijos de la luna

Hijos de la luna que gritan con gargantas

desgarradas,

sin alas y sin cielo,

sin voz y sin lamento.

Hijos de la luna que lloran en su luz,

que pierden la vista por cansancio,

que pierden la vida sin vivirla.

Hijos de la luna, hijos de nadie,

seguirán brillantes en los recuerdos,

seguirán muriendo detrás de sus sueños.

Poesía original por @madrevaca

Desnudo en sombra

Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior,
no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me asusta y que ¿quiero?
poseer, pero… tú, ahí estás tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar,
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado…

y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.

por Almudena Guzmán.

sixteen-clumsy-and-shy:

No binarie

decís que asesino al lenguaje,

y a veces también lo creo.

decís que me decida,

que no existe no estar en un extremo.

decís que somos pocos,

que no podemos cambiar nada.

me pedís que no hable,

que no diga quién CREO que soy.

porque no soy real,

son puros inventos míos.

“definite”.

estoy tan cansade de eso…

no cansada ni cansado,

porque no quiero decirlo siempre así.

no quiero que me confundan

y tener que callarme,

gritar en silencio.

no quiero tener que usar lo conocido

solo para ser tomade en serio.

ya no voy a pedirte por favor

que me dejes creer que existo.

vos me ves,

yo me veo.

estoy acá, aunque no quieras creerlo.

nunca jamás vas a lograr

que lo dude de nuevo.

porque para vos somos pocos

pero te sorprenderías si vieses

qué tan alto podemos alzar la voz.

porque decís que somos nada,

pero esas palabras ya no importan.

acá estamos, existimos.

y tal vez nunca pueda cambiar tu mente

pero te aseguro

que vamos a cambiar el mundo.

Poesía original por @escribir-huyendo

De un tiempo
a esta parte
estoy prisionera
en un coche
de gritos y hielo
que circula
por carreteras oscuras
y en vertical
como catedrales,
deslumbrada
por las luces largas
de los que vienen
en sentido contrario
que sois todos.

De un tiempo a esta parte… por Almudena Guzmán. 

Te Amé.

noctambulodelarte:

Te conocí, inhalé tu esencia arrolladora en mi alma y te mezclaste con la sangre que corre por mis venas, desde entonces fluyes bajo mi piel intensamente y mi cuerpo te vive aunque no te toque.

Te sentí a cada palabra como si me besaras el espíritu, y desde entonces no encuentro manera en mi lógica de dibujar el paraíso sin tu silueta.

Te ruboricé, y como penalización por mi osadía, tu ternura me arrebató la templanza, tu hermosura me hizo hablar entrecortado y tus ojos me condenaron a viajar eternamente por tus confines.

Te deseé desde los pies hasta la cabeza, de polo a polo, y desde entonces no deseo nada más que ser uno sólo con tu piel.

Te soñé, y nunca despertar fue más decepcionante. Qué triste y doloroso es mirarte desvanecerte con la inminente llegada del despertar.

Te amé, y desde entonces, no sé amar a nadie más.

— Noctámbulo del Arte.

Poesía original de @Noctámbulo del Arte.

Entre los ojos tenía dos lunas, dos lunas llenas, dos lunas que alumbraban la vida de cualquiera. Sus lunares eran constelaciones que entre sí formaban magia universal. Con las manos construía horizontes, futuros difuminados, pintaba atardeceres. Entre los brazos guardaba esperanza y vida y abrigaba unas ganas indelebles de ser amada. Sus pestañas formaban huracanes que derrumbaban querellas enteras y movía mares solo con su aliento. Tenía entre los labios la canción que a nadie incomodaba, la música más bonita. Dibujaba con su boca una sonrisa que dejaba al descubierto cada uno de sus dientes, que ante la oscuridad brillaban como nada y siéndolo todo, se llevaba al hablar cada posibilidad de encontrar a alguien con la mente más linda, más llena de luz, tan misteriosa y grande como el universo mismo, ese universo que brillaba con ella.

Poesía original de @alexterieurdelarealite

1. Entre el amor imposible y la presencia de la muerte
transcurre el día.
¿Se detiene el corazón o explota?
El olor de la clínica me trae las preguntas:
¿Me licuaré por dentro? ¿Me aferraré a la vida
o dejaré sereno que el fin llegue?
El amor absoluto es el amor imposible,
este feliz amor en que te invoco obsesivo
y tú ni me recuerdas.
Este amor imposible es la manera como la muerte
se apodera de mí por la mañana.

Fragmento de Libros de poemas por Darío Jaramillo Agudelo. 

gabriela–maciel:

Aquí me quedé yo,
en el jardín de las niñas tristes,
donde todas esperan,
donde ya no amanece.

Aquí estoy, otra vez
deshojando margaritas,
tratando de colorear sin salirme de la raya,
sonriendo cuando se debe.

Me explican en susurros extraños
que el frío se me quedó en el miocardio
que se irá y que me gustarán las flores,
que no debo recibir visitas a la hora del té…

Aquí estoy, en el jardín de las niñas tristes
desayunando tres amapolas diarias,
olvidando cuánto amé una vez el café,
porque me daña,
porque me altera,
porque me hace temblar…

Aquí estoy dando vueltas,
aguardando el escape con paciencia,
esperando que por fin ya no vuelvas,
como prometiste,
por la puerta de atrás…

– Poemas con gotas de clonazepam,
Para mi trastorno obsesivo,
De mis escritos que estaban en borrador,
Gabriela Maciel

Poesía original de @gabriela–maciel

Algún día

demencias-idilicas:

Algún día deberé armarme de valor y controlar mis emociones, alborotándose uno a uno, mientras observo acercarte poco a poco, pensando en decirte lo hermosa que te ves, o que el sol deslumbra más cada vez que te ve, pero no; sé que todo se resumirá en un muy reprimido y efímero saludo ordinario: «Hola», que me responderías de la misma manera, y quedaré tan arrepentido, como siempre, de ver cómo te alejas de mí sin siquiera haberme atrevido a decir lo que has estado esperando que te digan todo el día:

«Qué bonita te ves hoy. Qué bonita te ves siempre».

-Antonio Carbajal

Poesía original de @demencias-idilicas