La noche es un beso infinito de las tinieblas infinitas.
Todo se funde en ese beso,
todo arde en esos labios sin límites,
y el nombre y la memoria
son un poco de ceniza y olvido
en esa entraña que sueña.

Fragmento de El desconocido por Octavio Paz.

Dándoteme en exacta palabra,
digamos que ya los años comienzan a trabajarme:
ve mi copete, mi pava con canas
ve esta línea rondándole a mis ojos,
—perceptible pata de gallo si hay luz brava—
¿soy yo la tu muchacha apretada a tu abrazo?
¿Quepo en tu idea de mí?

Fragmento de Encuentro inesperado con Alejandro en Times Square por Yolanda Blanco.