Ya que no tengo alas,
me bastan
mis pies que danzan
y que no acaban
de recorrer el mundo.
Fragmento de Los pies por Alaíde Foppa.
Ya que no tengo alas,
me bastan
mis pies que danzan
y que no acaban
de recorrer el mundo.
…aunque estemos en mayo tengo heladas las venas.
Las palabras hubieran podido salvarme, pero estoy demasiado viviente.
El cuerpo se acuerda de un amor como encender la lámpara.
Todo hace el amor con el silencio.
Y hubiese cantado hasta hacerme una con la noche, hasta deshacerme desnuda en la entrada del tiempo.
Vida, mi vida, ¿qué has hecho de mi vida?
He visto mi propia sombra
alargarse al infinito.
Y me han brotado mil sombras
rápidas de los pies.
Todavía les tengo
más temor a las sombras que a las balas.
Entreabro los labios para decir ‘esta boca es mía’,
pero no sé si soy yo la que por esta boca está hablando.