Me perderé despacio
en tus rincones, en el preciso
hoyuelo de tu risa,
en las comisuras de tus ojos
—perdón, quise decir tu boca—.
A veces me confundo:
es tan compleja y rica
toda tu anatomía.
Etiqueta: Fragmento
¿Cómo poderte descifrar, si es poca toda la luz del sol para leerte?
Me has dicho que me amas y estoy llorando.
Todo adquiere en mi boca
un sabor persistene a lágrimas:
el manjar cotidiano, la trova,
y hasta la plegaria.
Este largo cansancio se hará mayor un día
y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir…
Mentiría al decir que te entrego
mi amor en estos brazos extendidos,
en mi boca, en mi cuello…
Tú y sólo yo quedamos.
Prepara tu esqueleto para el aire.
Yo sólo y tú quedamos…
Estuvimos tan juntos tanto tiempo
mirándonos sintiéndonos buscándonos
viajando por el mundo como intrusos…
Tiene la boca rasgada por el dolor, y los extremos de sus labios caen vencidos como las alas de un ave cuando el ímpetu del vuelo las desmaya.
¡Aullidos, aullidos! ¡Toda la noche no he oído más que aullidos! ¡He pasado toda la noche despertándome a cada momento!
