…no me tientes
que si nos tentamos
no nos podremos olvidar
Etiqueta: Fragmento
Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación.
Por su parte, ella no decía nada. Le gustaba que él le dijera cosas, pero ella callaba. Sólo sus ojos y sus manos hablaban. Y eso bastaba.
Transformo ansiedad en placer
y humo en imaginación.
Ciertas palabras buscan tu boca
y devoran tu respiración
al sentirlas en la carne tomando vida…
el poema es mi cuerpo
esto la poesía
la carne fatigada
Tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
Te quiero…
y me mueves el tiempo de mi vida sin horas.
Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella.
… nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura.
