El amor que permanece oculto, que no se expresa, se convierte en un monstruo que devora corazones.
Hay que arriesgarse y dejarlo salir, aún a riesgo de estrellarse.
Etiqueta: Fragmento
Está solo y no hay nadie en el espejo.
El tiempo es la sustancia de que estoy hecho.
De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.
Es tu boca el único lugar donde quiero morir asesinada.
Me dirás que no es cierto, pero de vez en cuando parece
que el mundo se detiene. Que ha dejado de girar y,
por una vez amable con nosotros y como avisándonos,
nos prolonga ese preciso momento, por siempre.
Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no saben pronunciar.
Necesito de tu amor como analgésico…
Y si nada nos libra de la muerte,
al menos que el amor nos salve de la vida.
Tenía la ternura torpe de quien nunca ha sido amado y debe improvisar.
