La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

Fragmento de 13 líneas para vivir por el escritor Colombiano y ganador del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

Voy a solas desde un recuerdo a otro
abriendo las ventanas
para que tu nombre pueble
la mísera quietud de esta tarde a solas.

Fragmento de De los días y las noches por Norah Lange (1926).

Vos sos calle

A Anna y a Fanny, trabajadoras sexuales de bello horizonte.

Hoy la noche tiene un color especial,

Managua viste de puta, de hembra impura

la luna  en celos, arde con brama espacial

en el aire se percibe lujuria, sexo, carne, locura.

Un trago de ron flor de caña, hace todo más inmoral

¡Mira ese culo, esas tetas, que puta más rica! grita el viejo taxista

Pero esta noche olvide mi traje de pecador, visto de poeta, ser sensorial   

Y lo único que veo son tus lágrimas de dolor mojando la autopista

Sos libre, sos  de todos y sos de nadie

Sos del que quieres ser y del que te quiere tener

Todos te tienen a vos  y vos a nadie tienes.

Fragmento

Juancho 4-4-14

Yo muero extrañamente… No me mata la Vida,
No me mata la Muerte, no me mata el Amor;
Muero de un pensamiento mudo como una herida…
¿No habéis sentido nunca el extraño dolor

De un pensamiento inmenso que se arraiga en la vida
Devorando alma y carne, y no alcanza a dar flor?
¿Nunca llevasteis dentro una estrella dormida
Que os abrasaba enteros y no daba un fulgor?…

Fragmento de Lo inefable por Delmira Agustini en su libro Cantos de la mañana.

Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana.

Fragmento de la novela Afrodita por Isabel Allende.

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

Fragmento de Amor 77 en el libro Un tal Lucas por Julio Cortázar.

Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.

Fragmento de After such pleasures por Julio Cortázar.