…tu madre ha sido loca
y de remate amante de cosas imposibles.
no aprendió a cocinar las hormigas
les roban los objetos del cuarto
aún le teme a las tataguas
y al amor.
Etiqueta: Fragmento
El universo
restriega su frágil cornamenta
en este globo terráqueo de mi cuerpo.
¿A quién irá mi doloroso canto,
o en cúya oreja sonará su acento,
que no deshaga el corazón en llanto?
Ya no quiero poner poemas en el papel
ni dar a conocer mi ternura.
¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?
Tómame de la mano. Vámonos a la lluvia
descalzos y ligeros de ropa, sin paraguas,
con el cabello al viento y el cuerpo a la caricia
oblicua, refrescante y menuda, del agua.¡Que rían los vecinos! Puesto que somos jóvenes
y los dos nos amamos y nos gusta la lluvia,
vamos a ser felices con el gozo sencillo
de un casal de gorriones que en la vía se arrulla.
Algún imbécil dijo
que el poeta es la clave del mundo.¡Mentira!
A mi sólo me queda encogerme hacia dentro
y esperar
ciegamente
un sonido, una expresión cualquiera
y que alguien
donde quiera que esté
emita una señal diciéndome que existo.
De acuerdo,
soy arrebatada, celosa,
voluble
y llena de lujuria.¿Qué esperaban?
Que tuviera ojos,
glándulas,
cerebro, treinta y tres años
y que actuara
como el ciprés de un cementerio?
Me gusta quedarme a solas sintiendo como la sangre me nutre de nuevas vestiduras. A solas me pertenezco. No hay dicotomía entre el espejo y yo. Una vive y la otra sueña. Juntas recordamos a un hombre. Juntas hemos escrito estos versos.
Fragmento de El claustro elegido por Mía Gallegos.
El tiempo te vigila, te sorprende, te encarcela, te anula.
Ardemos en su llama como un frágil pabilo intrascendente;
altivo crees vencerlo…
