Catarsis existencial,
Tu cuerpo me aquieta, me desespera
Y es que, desde lo más intimo de mi alma,
Se enfrasca este sentimiento.
Son más que palabras, son más que simples golpeteos del corazón.
Si supieras esto que tengo aquí en mi pecho,
Entenderías el dulce calor de mis manos,
Abrazándote.
Hoy por hoy te espero en mi azotea,
Y poder ver tan siquiera un segundo tú hermosa figura a lo lejos.
Aún cuando llueva, cuando la tempestad me acongoje el alma,
Aún cuando el frío calcine mis venas y el vacio consuma mi paciencia.
Te espero, te lo juro que espero,
Con mi guitarra, y con el corazón en mi mano,
Saludándote.
Sueño con tus labios, duermo como un infante con su utopía
Jugando a la eternidad
Jugando a la juventud del corazón.
Fingiendo que estoy cansado
Y seguir consumiendo tus bellas palabras en mi conciencia.
Te extraño, no sabes cuánto.
Cálculo matemático incalculable,
Calculadora inservible,
¿Cómo calcular el infinito?,
¿Cómo calcular el tamaño de mi amor por tu espíritu?,
Por tu todo, por tu nada, por todo aquello que eres y serás
Te extraño, hermosa rareza.
Poesía original de Manumdez.
