Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar…

Fragmento de la novela Paula por Isabel Allende.

Entonces dejé de examinarme en el espejo para compararme con la mujeres perfectas del cine y las revistas y decidí que era bella por la simple razón de que tenía ganas de serlo. No le di un segundo pensamiento a ese asunto.

Fragmento del capítulo VIII de la novela Eva Luna por Isabel Allende.

Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana.

Fragmento de la novela Afrodita por Isabel Allende.

La imaginación es un demonio persistente, el mundo sería en blanco y negro sin ella, viviríamos en un paraíso de militares, fundamentalistas y burócratas, donde la energía hoy invertida en la buena mesa y el buen amor se destinaría a otros fines, como matarnos unos a otros con mayor disciplina. Si nos alimentáramos sólo de frutos silvestres y copuláramos con inocencia de conejos, nos ahorraríamos mucha literatura.

Fragmento de Afrodita por Isabel Allende.

Anoche murió mi abuelo, no murió como un perro, como el temía. Sino plácidamente en mis brazos. Confundiendome a ratos con Clara y a ratos con Rosa.

Fragmento de La casa de los espíritus por Isabel Allende.

– El fracaso y el éxito no existen, Greg, son inventos de los gringos. Se vive no más, lo mejor posible, un poquito cada día, es como un viaje sin meta, lo que cuenta es el camino. Es hora de detenerse ¿por qué tanta agitación? Mi abuela decía que no debemos ser esclavos de la prisa.

Extracto de El plan infinito de Isabel Allende.

Tenía la idea de que al ponerle nombre a los problemas, éstos se materializan y ya no es posible ignorarlos; en cambio, si se mantienen en el limbo de las palabras no dichas, pueden desaparecer solos, con el transcurso del tiempo.

Extracto de La casa de los espíritus de Isabel Allende