Alguien dijo que la conversación es el sexo del alma…
Etiqueta: Isabel Allende
Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar…
La felicidad que se vive deriva del amor que se da.
Entonces dejé de examinarme en el espejo para compararme con la mujeres perfectas del cine y las revistas y decidí que era bella por la simple razón de que tenía ganas de serlo. No le di un segundo pensamiento a ese asunto.
Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana.
La imaginación es un demonio persistente, el mundo sería en blanco y negro sin ella, viviríamos en un paraíso de militares, fundamentalistas y burócratas, donde la energía hoy invertida en la buena mesa y el buen amor se destinaría a otros fines, como matarnos unos a otros con mayor disciplina. Si nos alimentáramos sólo de frutos silvestres y copuláramos con inocencia de conejos, nos ahorraríamos mucha literatura.
Anoche murió mi abuelo, no murió como un perro, como el temía. Sino plácidamente en mis brazos. Confundiendome a ratos con Clara y a ratos con Rosa.
– El fracaso y el éxito no existen, Greg, son inventos de los gringos. Se vive no más, lo mejor posible, un poquito cada día, es como un viaje sin meta, lo que cuenta es el camino. Es hora de detenerse ¿por qué tanta agitación? Mi abuela decía que no debemos ser esclavos de la prisa.
Tenía la idea de que al ponerle nombre a los problemas, éstos se materializan y ya no es posible ignorarlos; en cambio, si se mantienen en el limbo de las palabras no dichas, pueden desaparecer solos, con el transcurso del tiempo.
La vida es una historia de encuentros y desencuentros.
