Hola, me ayudarías a encontrar un poema bonito para mi novio? Está en otro país y no le puedo mandar algo más :)

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,

voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

por Jaime Sabines

Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato

Fragmento de Tu cuerpo está a mi lado por Jaime Sabines.

¿Tienes un poema favorito?

Depende mucho de como me sienta. 

Por el momento mis favoritos son El despertar por Alejandra Pizarnik y Soy mi cuerpo por Jaime Sabines. 

Mis partes favoritas son:

“Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada”

y

“Quiero que hagan de cuenta que estoy enterrado, y que ustedes no pueden hacer nada hasta el día de la resurrección.”

Esto debido a que últimamente no me he sentido nada bien; estoy en esos días como que no tienes ganas de nada, días en los que te gustaría irte a dormir y ya no despertar. Llevo ya meses en esos días y no logro salirme del hoyo. 

¡Gracias por preguntar!

– Aileen.

Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.

Fragmento de Me doy cuenta de que me faltas de Jaime Sabines.

Habría que lavar no sólo el piso: la memoria.
Habría que quitarles los ojos a los que vimos,
asesinar también a los deudos,
que nadie llore, que no haya más testigos.
Pero la sangre echa raíces
y crece como un árbol en el tiempo.
La sangre en el cemento, en las paredes,
en una enredadera: nos salpica,
nos moja de vergüenza, de vergüenza, de vergüenza.

Las bocas de los muertos nos escupen
una perpetua sangre quieta.

Tlatelolco 68 (fragmento), Jaime Sabines  (via littrature)

Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.

Fragmento de Algo sobre la muerte del mayor Sabines por Jaime Sabines.

Soy mi cuerpo

Soy mi cuerpo. Y mi cuerpo está triste y está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen.

Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían.

Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío. Échenme encima todo lo que tenga calor, las sábanas, las mantas, algunos papeles y recuerdos, y cierren todas las puertas para que no se vaya mi soledad.

Quiero dormir un mes, un año, dormirme. Y si hablo dormido no me hagan caso, si digo algún nombre, si me quejo. Quiero que hagan de cuenta que estoy enterrado, y que ustedes no pueden hacer nada hasta el día de la
resurrección.

Ahora quiero dormir un año, nada más dormir.

Por Jaime Sabines.

—Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar. La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón.

Fragmento de Julito (7) por Jaime Sabines.