Decidí ser un noctívago para no soñar mas y así terminar con la sed de ansiedad decidiste dejar. Creo que no te odio, ni te extraño, mucho menos te sigo amando…al fin creo no sentir nada. Te fuiste llevando contigo mi alma. Mujer déspota te llevaste a la mujer que mi corazón había robado. Decidí ser un noctívago que vagando estaría por un beso desechado. Siempre solo, con la luna como amiga, desdichado pero feliz, solamente por que no volverá a nadie ver partir. Solitario va el noctívago, cual sombra en la noche, perdida como gato sobre techos, hambriento de amor como vagabundo de comida, sin poder confiar en nadie, sin dolor…siendo feliz.

Prosa original por el usuario Worldoffabian.

Rendido y Adormecido

se presume la brutalidad
con el ardor del cuero
quemando como soga al cuello

se abre al silencio una sonrisa
cara a cara con aquel, rendido y adormecido
sellando su amor bestial, en la piel…

ya no es el momento para hacerse valer
sino sus lagrimas,su destructiva pasión
solo encuentra cariño…a corte de hierro.

Poesía original de Santiago Tineú.