Cuatro y media de la mañana, a esta hora el frió duerme, y como el gallo, despertara justo antes del amanecer, para hacer de pesadilla, en apurado tranco matinal de trabajadores y estudiantes.

los gatos están en sus guaridas o cobijados a los pies de alguna cama, y solo una pareja de perros esta de turno esta noche, patrullando las calles, recorriéndolas en sentido contrario.

Los bares están cerrados y los borrachos en sus camas van camino a una resaca.

Le doy la ultima pitada a mi cigarrillo y concluyo mi paseo nocturno en busca del sueño perdido que hoy si pude encontrar.

Prosa original de Psychofinger.

Soy como los animales:
sé pisar en la oscuridad, y
desde el fin del mundo,
podría volver con los ojos vendados
a mi vieja casa en las colinas.

Fragmento de Autorretrato por Delia Domínguez.

Cuanta dulzura en tu mirada. Puedo adivinar si es de día o es de noche, si hay peligros acechándonos, intrusos espiándonos y hasta si es de esos días en que quieres recorrer el mundo a mi lado o sentarte a escucharme hablar sobre algo.

Cuanta dulzura habita tu mirada. Tus ojos sonríen a la medida justa de tus párpados y entiendo que no hay razones para sentir miedo; que la trama es segura, que la diversión se vive contigo, que estás pidiéndome que te sostenga.

Y en un suspiro no hallas palabras, y en un segundo puedo improvisar un absurdo o besarnos las mejillas en compás hasta que debas detenerme por temor. Cuanto amor desbordaron tus ojos. ¿Cuantos mundos han quedado por descubrir allí? ¿Justo antes de que tus pestañas desciendan otra vez?

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

(…) Me sostuvo diciéndome “Mira cuanta luz se percibe al final. Cuan imperecedero se ha vuelto. ¿Podría eso no indicarte nada? ¿Acaso eres incapaz de leer la magnitud de lo que sientes?”

Y yo, sin saber como ordenar las palabras, quise decir que veía cuan profundo era el abismo y sin un ápice de horror ante la incertidumbre sería capaz de acariciar las fibras del fondo. Tocar el suelo y reparar el tramo elevándome con los fragmentos esparcidos.

No sé si eso es el amor pero – como lo decía él y como lo pensaba yo – no puede haber otra manera más cierta de amar que esa disposición heroica de inmersión.

(…)

Prosa poética original de Palabras Infértiles.

“Tu paz es una especie de tesoro, un intercambio de infinita libertad que me permite entender que, de un modo u otro, el mundo irá otorgándonos con amabilidad una dirección. Por eso así, desde la distancia, insto a tu oído a atender ese susurro: el clishé tan cierto de que si tú estás bien, yo también lo estaré.”

Prosa poética original de Palabras Infértiles.