Mi vida toda es sólo sueño, niebla.
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Hemos materializado la felicidad, una y otra vez, en tantos espacios, de tantas maneras. Hemos sido momentos de éxtasis y de dolor intenso. Lo hemos sido todo en fugaces instantes.
Si algún día el azar me priva de la posibilidad de reír contigo, de tocarte una vez más, sabrás que una parte de ti me acompañará para siempre. Que ni hoy ni mañana, ni caminando de tu mano o a kilómetros de distancia, podrán arrebatarme lo que fuimos en cada uno de esos instantes que nos pertenecieron.
Tienes que saberlo: soy feliz porque te he conocido. Soy feliz porque cada momento vivido intensamente contigo hace insignificante el mañana.
Prosa poética original de Palabras Infértiles.
Soy luna enamorada que obedece
al lobo que le aúlla en ambas caras.
Ahora la lengua puede desatarse para hablar.
Prólogo
Y me pides que cree para ti, de la nada, unas pocas palabras sencillas, certeras, coherentes.
¿Con que derecho?
No te basta acaso mi piel y mi saliva,
el sudor lubricante,
los besos vueltos cata,
el fruncir de los ojos,
el morder de los labios,
el gimoteo finamente temperado,
lo “no dicho” que se queda en la garganta,
lo dicho de color incongruencia,
las plumas erizadas,
la ofrenda de lealtad,
la embriaguez por tu endulzor,
el hambre de abrazos,
la sed de minutos,
el eco de risas negras,
las sonrisas luminosas,
ser un naufrago esporádico en el pleamar de tus ojos.
¿No te basta con eso?
He aquí las palabras que he esculpido para ti,
esas que anteceden el adiós que algún día será.
Poesía original de Colibrí de los corales.
He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz.
Cáncer de Luna II
Piensas que todo será distinto en poco tiempo,
cuando tu dolor se duerma, arrullado por miles de horizontes esponjosos;
cuando tus entrañas hayan trascendido a estados estelares…
Tarde te diste cuenta de los sacrilegios
que comete la realidad contra lo eterno;
tarde te diste cuenta de la inmundicia de las hadas;
de que alguien había sobornado a tu ángel de la guarda;
de que en los suburbios de tu lecho
algún duende cabrón debe andar tejiendo esos eclipses
que se traban a las sábanas.
¡Mira cómo vienen las luciérnagas
a verte morir!
¡Mira cómo ríen y se anudan
a esa trémula y verdiscente claridad
que agoniza vespertina en la ventana!
¡Mira cómo se dilata ese anochecer
que construye barracones en tus venas!
¡Ah, tus mejillas alboradas dicen que ya no hay vuelta atrás…!
¡A tomar por culo todo!
No habrá más leyes físicas
empeñadas en castrar esa pasión necrosensible.
Se terminó el tener que apurar la inocencia
hasta la última gota;
el ser golpeado por los enemigos
y rematado por los amigos;
negar las exigencias de tu orgullo
más por miedo de matar que de morir…
acabar con los labios chamuscados
por tanta desilusión de alto voltaje.
¿Volverás alguna vez para vengarte,
monstruo de terciopelo?
Porque ahora podrás culebrear entre los genes
de sus hijos;
conocer los vendavales desde dentro…
te confinarás en la tormenta
y le pondrás melodía a cada rayo;
te hundirás entre las llamas
y en el calor de su hogar les quemará tu cara.
Porque todavía tendrás mucho que decir,
aunque los gusanos pongan larvas
en las cuencas vacías de tus ojos…
…ahora que tu cráneo sale disparado al infinito;
ahora que sientes tus párpados haciendo las maletas.
Y yo lo contaré…
si la luna no me mata.
Poesía original por Eros Ignem.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Maktub
Hace un tiempo dejé unos cuantos vicios,dejé de amar la nicotina para olvidar mis problemas. Decidí quitarme los fantasmas ante el frío imponente de tu ausencia,solté los perros para que olfatearan todo aquello que estaba muerto y se lo llevaran. Cambié el color de mi cabello,los libros se fueron por la borda de mi corazón y todas las cortinas se rasgaron al ver que tu ausencia devoraba toda mi casa. Dicen que el destino está escrito,que las casualidades no existen,que toda verdad está llena de mentiras,pero a la mierda todos,a la mierda tú que te quedaste al inicio y yo sigo aquí,cambiando con la Luna y quemándome con el Sol,mi destino estaba escrito cuando tus manos dividieron mi espalda en dos. Maktub para mí y para ti,cuando el presente y el pasado se juntaron y me hicieron añicos. Tal vez deje las letras cuando deje de querer esta manía tan desinteresada de hacer versos y que sólo salgan palabras mundanas y agridulces,cuando los niños dejan sus juguetes y se convierten en todo lo que nunca fueron,cuando todo acabe … Tal vez estaré,con los viejos cigarros,el sofá roto que alguna vez nos vio hacer poesía sin papel ni lápiz,cuando las palabras sobraban y hoy … Hoy son todo lo que puedo tener de ti. Maldito y alabado seas maktub que me cambiaste la vida en un segundo.”
Prosa original de Daniela Arboleda.
Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar…
